El 20 de octubre se expondrán, públicamente, las causas del fallecimiento del mayor poeta chileno
Durante esta semana un grupo de expertos se han reunido en Santiago para exponer sus conclusiones a propósito de la muerte del poeta Pablo Neruda.
De esta manera, el catedrático español Aurelio Luna, quien también trabajó en los restos de Jorge Matute Johns, determinando rastros de barbitúricos en el cadáver, encabezará el panel en el Hotel San Francisco, donde durante la jornada de este lunes estará presente el ministro Mario Carroza, quien está a cargo de la investigación judicial.
Por su parte, Luna, en conversaciones con medios nacionales, manifestó que el caso del nobel chileno marcará “un antes y un después” en cuanto a los estudios tanatológicos.
El perito y académico de la Universidad de Murcia sostuvo que “cada uno de nosotros (los expertos) traemos una piececita del puzzle y entre todos los trocitos de verdad vamos a intentar llegar a una conclusión”.
“Vamos a intentar transmitir la verdad pericial que no tiene por qué coincidir con la verdad judicial. Será el ministro Carroza el que al final… debe dar respuesta”.
Hasta ahora, 16 expertos Tanatólogos de España, Francia, Dinamarca, Estados Unidos, Canadá y Chile expondrán a propósito de la causa de muerte de Pablo Neruda, tras periciar sus restos.
Carroza ya maneja todos los informes en cuestión, sin embargo, la conclusión final se dará esta semana. Las primeras cuatro sesiones serán privadas, mientras que el 20 de octubre se expondrán públicamente las razones de qué causó la muerte de Neruda.
Se ha de recalcar que Neruda murió en septiembre de 1973, solo un poco antes de partir al exilio. Ya en esos días, el poeta se vislumbraba como una potente figura opositora a la dictadura de Augusto Pinochet, con influencias internacionales.
El caso en cuestión comenzó luego de que el sobrino del Nobel de Literatura, Rodolfo Reyes, sostuviera que su tío murió envenenado en la Clínica Santa María y no del cáncer de próstata que le afectaba desde hace un tiempo, teoría compartida también por el chofer de Neruda, Manuel Araya.