En una emisión cargada de una sensibilidad extrema, Carmiña Masi regresó virtualmente a la casa a través del “Derecho a Réplica” (D.A.R.) para confrontar el error que le costó su expulsión directa del certamen semanas atrás.
Gran Hermano vivió su noche más humana y necesaria por la pantalla de El 9 Televida. En una emisión cargada de una sensibilidad extrema, Carmiña Masi regresó virtualmente a la casa a través del “Derecho a Réplica” (D.A.R.) para confrontar el error que le costó su expulsión directa del certamen semanas atrás. El pedido de disculpas público hacia Jenny Mavinga no solo conmovió a los participantes, sino que generó una ola de reacciones en las redes, transformando un escándalo de discriminación en una lección de arrepentimiento y resiliencia en pleno horario central.
El reencuentro virtual comenzó con una Carmiña Masi visiblemente afectada y nerviosa, quien reconoció tener “palabras atragantadas” desde el día de su salida. Sin rodeos, la periodista paraguaya calificó sus palabras como “el peor comentario que una persona puede hacer”, aludiendo a la frase racista que pronunció mientras Mavinga bailaba en el patio.
La exjugadora asumió la responsabilidad total, desligando de culpa a Danelik Galazan y Emanuel Di Gioia, quienes estaban presentes en aquel polémico desayuno, y aseguró que su conducta fue “totalmente fuera de juego”. El clima de absoluta seriedad en el SUM reflejó la gravedad de un episodio que marcó un antes y un después en esta temporada.
La respuesta de la joven nacida en la República Democrática del Congo fue el punto de giro que nadie esperaba por su templanza y generosidad. Lejos del rencor, Mavinga aceptó las disculpas con una nobleza que desarmó a su interlocutora y a los televidentes de Telefe. “Te perdono de todo corazón”, afirmó entre lágrimas, confesando incluso que lamentaba la expulsión de Carmiña porque disfrutaba de su perfil estratégico y su estilo de juego.

La participante recordó que el vínculo previo entre ambas era sólido y que, a pesar del dolor causado por la ofensa, eligió quedarse con los gestos de apoyo que se brindaron durante los primeros días de convivencia.
Hacia el final de la conexión, la tensión se transformó en una promesa de futuro que excedió los límites del reality. Entre risas y nostalgia, ambas acordaron encontrarse para “tomar un café, unos mates o unas cervecitas” una vez que finalice el aislamiento de la jugadora africana.
Este cierre simbólico no solo sanó una herida profunda dentro de la casa más famosa del país, sino que reafirmó el éxito del formato D.A.R. como herramienta de redención. Con la frase “seguí así de fuerte”, Carmiña Masi se despidió definitivamente, dejando a una Mavinga fortalecida como favorita y a un público que celebró este esperado cierre de capítulo.
Acá está el video del épico momento.