El participante sorprendió a todos al hacer un show antes de que comiencen las degustaciones de los platos en la gala de eliminación. Luego de eso, comunicó su renuncia.
Todo sucedió este domingo, en la primera gala de eliminación de MasterChef Celebrity cuando Pablito Lescano, máximo referente de la cumbia argentina, decidió ponerle un poco de música al mayor momento de tensión del programa de cocina de El 9 Televida. Acá te detallamos todo lo que se vivió.
El líder de Damas Gratis y referente indiscutido de la cumbia argentina fue el protagonista absoluto de una jornada que empezó con un clima festivo y terminó con una despedida que sorprendió a todos. En un mismo programa, hizo bailar al estudio con uno de sus clásicos, presentó un plato cargado de historia familiar y anunció que dejaba el certamen para cumplir con sus compromisos musicales.
Mientras el jurado integrado por Germán Martitegui, Damián Betular y Donato de Santis se preparaba para degustar los platos, el cantante decidió romper la tensión con un gesto tan inesperado como fiel a su estilo, así tomó su keytar, un teclado que se cuelga al hombro de forma similar a una guitarra, y comenzó a tocar “No te creas tan importante”.
Los demás participantes abandonaron por un momento las hornallas, se acercaron al frente y acompañaron el improvisado show. Wanda Nara, siempre atenta al clima del estudio, fue la primera en sumarse al baile. Betular y De Santis, divertidos, siguieron el compás, mientras Martitegui observaba con una sonrisa contenida. La escena fue una explosión de energía: en pocos minutos, el ambiente tenso se volvió una fiesta, con aplausos y risas generalizadas.
Luego del mini show descontracturante, el cantante se acomodó el delantal y se acomodó para presentar su plato ante el jurado: albóndigas con puré de papas. Sin embargo, lejos de ser una receta simple, su preparación tenía una historia detrás. “Es una receta de mi vieja, doña Norma, que la aprendió cuando trabajaba en una casa de familia judía”, contó con orgullo. Con ese recuerdo como inspiración, bautizó su plato con el característico humor que lo define: “albóndigas con salsa de dragón y puré shalom de doña Norma”.
