Alacranes en Mendoza,  ¿Por qué no hay que entrar en pánico?

Alacranes en Mendoza, ¿Por qué no hay que entrar en pánico?

Aunque la presencia de estos arácnidos suele generar alarma con la llegada del calor, la especie predominante en la provincia no representa un peligro mortal. Las claves del especialista Sergio Saracco para prevenir su ingreso y cómo actuar ante una picadura.

Con el aumento de las temperaturas en la provincia de Mendoza, la aparición de alacranes (o escorpiones) en los hogares vuelve a convertirse en una preocupación recurrente para muchas familias. Su aspecto amenazante y la asociación popular con envenenamientos graves suelen desencadenar situaciones de angustia infundada. Sin embargo, la información médica y toxicológica ofrece un mensaje de tranquilidad: el alacrán que habita de manera habitual en la región mendocina no posee un veneno letal para el ser humano.

El doctor Sergio Saracco, magíster en Toxicología y referente en la materia, aclara  “es fundamental aprender a convivir con la fauna local sin pánico, entendiendo que la prevención y el orden doméstico son las herramientas más efectivas para evitar visitas indeseadas”.

Una especie autóctona sin riesgo vital

En el territorio mendocino predomina el tityus trivittatus o especies del género tityus con muy baja toxicidad local, caracterizados por hábitos nocturnos y la búsqueda de ambientes oscuros y húmedos. A diferencia de las variedades peligrosas presentes en otras regiones del centro y norte del país, las picaduras registradas en Mendoza no revisten gravedad sistémica ni ponen en riesgo la vida de adultos o niños sanos.

“El veneno de la especie local genera una reacción eminentemente leve y localizada, comparable a la picadura de una avispa o una abeja intensa. Por esta razón ante un hallazgo o un incidente no hay que entrar en estado de alarma, sino mantener la calma y seguir pautas de actuación sencillas y concretas”, aconsejó el profesional.

Limpieza y orden: los pilares de la prevención

Según explicó Saracco “los escorpiones no ingresan a los hogares por azar; lo hacen atraídos por dos factores principales: refugio y alimento, especialmente cucarachas, arañas e insectos pequeños. Por ello, mantener una higiene rigurosa en la vivienda es la barrera defensiva más potente”.

Los especialistas sugieren adoptar los siguientes hábitos en el hogar:

-Controlar las plagas secundarias: Eliminar la presencia de cucarachas en la casa mediante la desinsectación periódica priva a los alacranes de su principal fuente de alimento.

-Evitar la acumulación de escombros: No mantener maderas, ladrillos, leña o cacharros amontonados cerca de la vivienda o en el jardín, ya que funcionan como el hábitat perfecto para su anidación.

-Colocar rejillas y mallas finas: Instalar telas mosquiteras en ventanas y rejillas de trama fina en desagrūes de baños, piletas de cocina y lavaderos para bloquear sus vías de ingreso.

-Sellar grietas y zócalos: Revisar el estado de los contramuros, umbrales de puertas y hendiduras en paredes donde puedan esconderse durante el día.

-Precaución con la vestimenta: Evitar dejar ropa o calzado en el suelo y sacudirlos bien antes de usarlos, especialmente en dormitorios y zonas de planta baja.

¿Qué hacer en caso de picadura?

Aunque la especie mendocina no sea de peligrosidad médica extrema, la picadura genera dolor punzante, enrojecimiento e inflamación local. Ante un hecho de estas características, se recomienda seguir estos pasos:

  • Aplicar frío local: Colocar hielo envuelto en un paño o compresas frías sobre la zona afectada. El frío ayuda a aliviar el dolor intenso y frena la inflamación.

  • No realizar torniquetes ni cortes: Evitar mitos como succionar la herida, realizar incisiones o aplicar sustancias caseras sobre la piel.

  • Consultar al centro de salud o guardia: Asistir al centro médico más cercano para evaluar el cuadro, recibir analgesia adecuada y verificar el esquema de vacunación antitetánica.

  • Capturar al ejemplar (si es seguro): Si resulta posible y no implica riesgo, llevar el ejemplar en un frasco cerrado facilita la identificación por parte del equipo médico.

“La presencia de alacranes en Mendoza es un fenómeno natural ligado al ecosistema local. Con información certera, hábitos de higiene sostenidos y serenidad, es perfectamente posible mantener la tranquilidad en el hogar durante toda la temporada cálida”, concluyó el especialista. Mirá la nota en Cada Día.

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