La concentración es la capacidad que nos permite realizar cualquier cosa de manera adecuada. Conoce cómo fortalecerla.
La gente suele pasarlo por alto, pero es nuestra capacidad de concentrarnos la que nos permite realizar cualquier tarea de manera adecuada.
Es decir, nuestra capacidad por concentrar nuestra energía en algo (concentración) nos permite ser eficientes y asertivos en cualquier cosa que hacemos.
Ahora bien, hoy como sociedad nos toca ser partes de un cambio en la capacidad de concentración de los seres humanos. La gran variedad de estímulos ha hecho que la conciencia vaya de un lado a otro, sin quedarse en nada.
Por otra parte, la inteligencia artificial -o la técnica- nos ha hecho la vida más sencilla. Pero también nos vuelve más flojos mentalmente. Lo que suele transformarse en costumbre.
En ese contexto, las artes de la concentración se vuelven necesarias para cualquier persona que guste de una salud integral.
Por otra parte, quien desarrolla la concentración, en un mundo tan competitivo como el actual, tiene una pequeña herramienta más a la cual echar mano.
Acá te presentamos algunos eficaces ejercicios para mejorar esta capacidad tan importante.
Ejercicios de concentración
La concentración no es un músculo, ni depende de un órgano en específico. Pero sí debe practicarse su ejercicio, tal y como lo aplicamos al cuerpo para su vitalidad y salud.
De esta manera, se pueden llevar a cabo simples ejercicios que mantendrán tu concentración en aumento constante, si los llevas a cabo de manera sostenida.
1. Ejercita tu voluntad
Quizás aún no has hecho la relación, pero la concentración depende de nuestra capacidad de voluntad. Esto porque para concentrarnos tenemos que decidir concentrarnos.
La toma de decisiones, a su vez, depende de nuestra voluntad (qué decidir). Así, entonces, nos pueden servir algunos ejercicios de voluntad:
–Duchas con agua helada. Maravilloso para el cuerpo físico, también lo es para nuestra voluntad. Una ducha con agua helada en la mañana, o un chorro frío sostenido después de la ducha te harán una persona más voluntariosa.
–Haz ejercicio físico. Este antiguo método para fortalecer la voluntad nos proporciona salud corporal y capacidad de acción. A su vez, aumenta nuestra concentración al llevarlo a cabo.
–Ordena tu dieta. Llevar una dieta ordenada, por no decir “con ciertas restricciones”, es un excelente método para adiestrar tu voluntad, que al comienzo te pedirá a toda voz un pedazo de pizza, unas papas fritas o un pastel.
Teniendo una voluntad solar, como decía Nietsczhe, es mucho más efectivo entrenar la concentración.
2. Medita
Otro método milenario y eficaz para mejorar la concentración, es el arte de meditar.
Meditar ayuda a enfocar la mente a voluntad. Esto provoca que nuestra capacidad de concentrar nuestra conciencia aumente rápidamente.
3. Haz cuentas mentales
Un sencillo método chino es hacer cuentas mentales. Puedes hacerlo mientras estés meditando. O bien, en cualquier lugar donde puedas disponer tu capacidad de atención.
Comienza con diez. Luego con 20 y así, sucesivamente, hasta llegar a la “cuenta del siglo” como decían los antiguos taoístas, es decir, hasta 100.
4. Lee diariamente
Quizás ya te has dado cuenta. La lectura es una potente práctica para mejorar nuestra capacidad de concentración. Para leer, de hecho, se necesita la misma capacidad mental que para meditar. Curioso.
Ahora bien, no se trata de leer cualquier cosa. Idealmente, se tiene que leer algún texto que no sea informativo (diario, nota virtual, posteos, etc). Sino que tiene que ser literatura.
Con leer una página de algún libro al día, solo una, tu concentración comenzará a aumentar de manera acelerada.
No te darás cuenta y luego con la misma capacidad podrás leer 3. Luego 5. Luego 10. Luego 15. Y así.
5. Imagina
Aunque no lo creas, imaginar es una de las mayores capacidades humanas. William Blake, el poeta inglés, decía que todo antes de existir como existe ante nuestros ojos, fue imaginado.
La capacidad de imaginar, entonces, nos potencia.
En nuestra cultura técnica y funcional la imaginación suele castigarse. Se la relaciona con cosas falsas. Ciertamente, la imaginación no tiene que ver con la verdad y la mentira.
Poder imaginar una situación, por ejemplo, y desarrollarla en nuestra mente, aumenta nuestra capacidad de concentrarnos.
A su vez, esto nos vuelve seres humanos muchos más creativos.
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Tal vez poder hacer estos ejercicios, todos juntos, y de una vez, puede ser muy difícil.
Sin embargo, se puede empezar con uno. Luego con dos. Y así. Todo es práctica. Anímate a ejercitar tu concentración y haz la prueba de qué cambia. Sólo tú puedes vivirlo.