Conoce estas posturas de yoga que te servirán para aliviar tu cuerpo y ganar flexibilidad
Si bien existe un conocimiento general sobre lo saludable que es para el cuerpo el ejercicio físico y el deporte en general, no se suele hacer hincapié en lo importante que es la flexibilidad en los músculos.
Cuando se hace ejercicio, los músculos tienden a ganar tonificación y volumen, sin embargo, pocos saben que también deberían ganar longitud, es decir, mayor capacidad de elongarse.
De lo contrario, lo que ocurre es el crecimiento de un músculo corto.
Por lo general, la mayoría de las personas tienen una musculatura con poca longitud.
Una de las formas de revertir esta situación es a través de la práctica de yoga, o de la elongación en general.
El Hatha Yoga, en su aspecto físico, se compone de una serie de posturas o asanas.
Aquí te dejamos tres posturas de Hatha Yoga que te ayudarán a ganar flexibilidad de manera paulatina y en la medida en que las pongas en práctica.
**Recuerda. Evita hacerlo con las articulaciones y los músculos fríos. Puedes calentar con movimientos simples. Es normal que duela. Sin embargo, una respiración calmada y por la nariz, hará que ese dolor se convierta en algo relativo.
Lo importante es mantener la postura con concentración.
3 posturas para ganar flexibilidad
1. Paschimottanasana o Pinza sentada:
Esta postura te ayudará a ganar flexibilidad en la espalda, cuello, hombros, así como en piernas y glúteos. Al contrario de lo que se podría pensar, no hay que hacer ningún esfuerzo con la parte superior del cuerpo.
Las piernas y la posición levantada de los pies son la clave que nos dará la sensación de estiramiento y de dolor.
La espalda descansa y la cabeza cae, en relajo total. El abdomen busca la espalda. Recuerda llevar una respiración profunda y por la nariz.
Beneficios:
-Elonga y reanima los músculos de la espalda y los hombros, así como también los de las piernas.
-Ayuda a ganar flexibilidad en la columna vertebral.
–Masajea los órganos internos, ayudando a mejorar la digestión y los centros energéticos asociados al abdomen.
-Mejora nuestro ánimo. Proporciona relajación. Nuestro cerebro se alivia.
-Ayuda a un mejor funcionamiento del corazón, así como al retorno venoso de la sangre.
-En mujeres: ayuda a los ovarios y al dolor menstrual.
-En hombres: beneficia la próstata.
-En general, es altamente benéfico para la vejiga.
2. Padahastasana o Postura de las manos a los pies
Esta postura es de la misma familia que la anterior. Para realizarla necesitamos utilizar la gravedad y el peso de nuestro propio tronco.
No se necesita tirar con fuerza hacia abajo. Sino, utilizar la gravedad como fuerza natural, que nos lleve cada vez más abajo, en la medida en que nuestras piernas se vayan elongando.
Beneficios:
-Flexibiliza los músculos de las piernas. En específico, la parte trasera.
–Flexibiliza las articulaciones de las piernas: tobillos, en cuanto hay que levantar los pies para poner las manos debajo.
-Flexibiliza los músculos de la espalda, cuello y trapecio.
–Flexibiliza la columna. Sobre todo la columna baja, la columna lumbar.
-Los hombros se sueltan.
-Mejora estabilidad y equilibrio, con especial énfasis en el instante en que levantas la parte de adelante de los pies y te apoyas sólo en los talones.
–Mejora la elongación de muñecas.

3. Prasarita Padottanasana o Pinza de pie separada
Esta postura te ayudará, no sólo a ganar flexibilidad, sino que también le hará muy bien a tu cerebro.
Debido a la gravedad, el cerebro se llena de sangre con oxígeno.
Nuevamente, no hay que tirar hacia abajo, sino sólo utilizar el peso del cuerpo.
Evita sacar la cola hacia fuera. Al levantarte, hazlo con cuidado y suavemente. Puedes mantenerte cuanto quieras, pero comienza con poco tiempo.
Al comienzo, se pueden sentir mareos.
Beneficios:
-Los muslos se fortalecen en la pared interna. Debes tener cuidado de no abrir demasiado al principio.
-Al mantener las piernas estirada en su totalidad, ganarás flexibilidad en toda la pierna.
–Flexibiliza el tronco y la espalda.
-Mejora la capacidad respiratoria. Las posturas invertidas en general, suponen un gran beneficio para nuestro sistema respiratorio y nuestro sistema sanguíneo.
-Otorga un equilibrio en nuestras emociones. Ayuda al humor, el estrés, la depresión. Aclara la mente.
