No te des por vencido ni aún vencido dice el dicho que viene de diez para resucitar esas cosas que ya le dabas de baja
Cuántas veces pensaste: “Esto mejor lo dinamito” a la hora de ponerte a limpiar. Sabemos que la limpieza es una tarea que no a todos les agrada, pero con un poco de ingenio y algunos remedios caseros podés revivir algunas cosas.
Además, si tenés pibes y están aburridos, pensalo como una aventura de ciencias y los tenés entretenidos.
Rejilla de la cocina
Para eliminar la grasa de una rejilla te ayudará el amoníaco. Poné la rejilla en una bolsa de plástico y agregá ahí 2-3 cdas. de amoníaco. Luego de 12 horas lavala y ¡listo!.
Marcos de ventana
Espolvoreá bicarbonato de sodio sobre la parte inferior del marco. Mezclá en una botella el agua y el vinagre en una proporción 1:1 y rociá la mezcla sobre la capa de bicarbonato. Luego frotá con un cepillo de dientes viejo, limpiá con una servilleta y depués con un paño húmedo. Disfrutá del resultado.
Tapizado de sillón
Mezclá 1 cda. de bicarbonato de sodio, 1/3 de vaso de vinagre, agua caliente (no hirviendo), 1 cda. de detergente y quitá la mancha con esta mezcla. Además, el bicarbonato te ayudará a refrescar el sillón. Para eso, espolvoreá una capa fina de bicarbonato sobre el tapizado y dejá que haga efecto durante algunas horas, a continuación, aspirá.
Rendijas entre la baldosa
Se puede eliminar el óxido en la baldosa frotando las áreas sucias con una mezcla de vinagre y bicarbonato de sodio. Dejá la mezcla durante unos minutos y a continuación enjuagá y secá con un paño.
Bacha de la cocina
Integrá 2 cdas. de carbonato y 2 cdas. de bicarbonato de sodio en una mezcla homogénea y frotá el lavamanos y el fregadero que querés limpiar, previamente humedecidos. Al cabo de 10 minutos mezclá 50 g de vinagre y 50 g de blanqueador y aplicalo por encima de la primera capa. Luego de media hora enjuagá con abundante agua.
Horno
Vertí en un pequeño recipiente un poco de amoníaco y dejalo en el horno frío durante toda la noche. En la mañana ventilá bien tu cocina y lavá el horno, la suciedad se desprenderá fácilmente de las paredes. No quedará aroma. La única desventaja son las vaporizaciones, por lo tanto, trabajá con las ventanas abiertas y recordá usar guantes de goma.
Grifos cromados
Para que las superficies cromadas permanezcan limpias durante más tiempo, frotalas con papel encerado (para hornear). Vas a ver que a partir de ese momento vas a gastar menos tiempo en la limpieza de tu cuarto de baño.
Microondas
VErtí 1 taza de agua en un recipiente grande y agregá unas cucharadas de vinagre. Luego prendé el microondas y esperá a que la ventanilla en la puerta se empañe. Apagá el horno y dejá que se enfríe durante 15 minutos antes de abrir el microondas, luego retirá el recipiente y limpia con una esponja húmeda.
Tablas para cortar
Secá la tabla y frotala con sal. Sumergí la tabla en agua tibia y frotá con una esponja o un cepillo. Repetí las veces que sea necesario. Podés remojar las tablas blancas en blanqueador para lograr un mejor efecto.
Tapizado del auto
Mezclá en un atomizador agua y detergente en una proporción 1:1. Rociá la mezcla sobre el tapizado manteniendo la botella a una distancia de 10 cm. Frotá los asientos con un cepillo suave, luego frotalos con un paño limpio y agua tibia. Intentá trabajar las áreas pequeñas a la vez, recordá exprimir el paño de vez en cuando para retirar la suciedad que haya absorbido. Al final, usá un trapo de microfibra para secar los asientos.