El conmovedor mensaje de Lionel Messi a su padre abre la reflexión sobre la universalidad del duelo. El psicólogo Marcelo Ceberio explica por qué los rituales de despedida son esenciales para elaborar la pérdida y transformar el dolor en memoria compartida.
Lionel Messi eligió sus redes sociales para despedir a su padre con un mensaje desgarrador. “Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido…”, escribió en una carta que mezcla recuerdos familiares, confesiones sobre su carrera y la incertidumbre de cómo seguir sin él. El texto, acompañado por una foto juntos, se convirtió en un documento íntimo que también interpela a todos: habla de la pérdida, del dolor y de la necesidad de respeto en momentos de duelo.
El psicólogo Marcelo Ceberio, consultado en el programa Cada Día, explicó que la muerte “es la conjugación de varios duelos al mismo tiempo: la angustia por la pérdida, la angustia por el que se muere y la angustia por nuestra propia finitud reflejada en el otro”. En ese sentido, el mensaje de Messi no solo expone la despedida de un hijo a su padre, sino que también refleja la universalidad de la experiencia. “Cuando alguien se va siempre hay una porción nuestra que se la lleva”, señaló Ceberio, subrayando que el tiempo y los rituales son claves para elaborar la pérdida.
Messi recordó cómo su padre lo acompañó desde los primeros entrenamientos, cómo sufría y disfrutaba cada partido, y cómo lo alentó a jugar el último Mundial. “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir…”, confesó en un pasaje que expone la vulnerabilidad de un ídolo que, más allá de la gloria deportiva, enfrenta la misma pregunta que cualquier persona tras perder a un ser querido.
Para Ceberio, el valor del mensaje está en mostrar un vínculo profundo y amoroso: “Qué bien que haya un hijo que pueda tener este reconocimiento con este padre. Esa cadena fantástica de vida se genera cuando uno arma vínculos respetuosos, afectivos, sólidos”. El especialista recomendó que, en situaciones de duelo, es fundamental poder despedirse, incluso mediante cartas o rituales simbólicos, porque “eso nos posibilita vivir un duelo pleno y saludable”.
La carta de Messi también deja entrever dudas sobre su continuidad profesional: “Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”. Una frase que resuena como posible cierre de ciclo y que, al mismo tiempo, muestra cómo la pérdida personal puede impactar en la vida pública de una figura que representa a millones.
El duelo, como recordó Ceberio, requiere tiempo acompañado: “Se pasa de extrañar a recordar. El recuerdo queda por sí mismo, sin la necesidad de estar con el otro”. En ese tránsito, la despedida de Messi a su padre se convierte en un espejo colectivo: todos, en algún momento, enfrentamos la ausencia y buscamos la manera de seguir adelante.
Reviví aquí la nota completa del equipo de Cada Dia con el psicologo Marcelo Ceberio: