La provincia se anticipa a un ciclo de tormentas intensas con un plan que regula la actividad escolar según el nivel de riesgo. El esquema establece pautas estrictas sobre accesos, recreos y retiro de alumnos, además de contemplar clases virtuales en jornadas críticas.
Mendoza atraviesa una etapa marcada por el Súper Niño, fenómeno climático que traerá tormentas severas, granizo y viento Zonda en los próximos meses. Para enfrentar este escenario, la Dirección General de Escuelas diseñó un protocolo especial que será aplicado en todos los establecimientos educativos y que busca garantizar la seguridad de estudiantes y docentes.
El plan se organiza bajo un semáforo de riesgo con tres niveles:
- Verde: lluvias normales, sin afectación significativa. Las clases se desarrollan con normalidad, aunque se suspenden actividades al aire libre.
- Amarillo: precipitaciones intensas o tormentas eléctricas. Los alumnos permanecen en espacios cerrados y seguros, se interrumpen recreos y se evita el contacto con instalaciones eléctricas.
- Rojo: riesgo grave por inundaciones, caída de árboles o peligro eléctrico. Se activa la evacuación hacia zonas protegidas dentro de la escuela y se solicita asistencia a Defensa Civil.
El protocolo contempla además la situación de escuelas rurales y de montaña, donde los accesos de tierra pueden quedar intransitables tras lluvias abundantes. En esos casos, la continuidad pedagógica se garantizará mediante clases virtuales y bancos de actividades preparados para al menos cuatro jornadas.
Uno de los puntos más estrictos es el retiro de alumnos durante la tormenta: los padres no podrán retirar a sus hijos mientras dure el evento climático, ya que las instituciones dispondrán de espacios seguros hasta que pase el riesgo. Solo después de verificar los accesos se habilitará la salida.
La medida también exige que cada establecimiento realice un relevamiento de su infraestructura y entorno, considerando techos, sistemas eléctricos y arbolado cercano. La caída de ramas o postes es uno de los riesgos más frecuentes en zonas urbanas, por lo que se recomienda reforzar medidas de prevención.
El Súper Niño se extenderá hasta febrero de 2027, con picos de mayor intensidad entre octubre y diciembre de este año. Se esperan episodios de granizo seco, lluvias torrenciales y viento Zonda, lo que hace imprescindible que tanto docentes como familias conozcan y respeten el protocolo.
Con esta iniciativa, Mendoza busca que la prevención y seguridad escolar sean prioridad absoluta, evitando improvisaciones y asegurando que cada comunidad educativa esté preparada para actuar frente a emergencias climáticas.