Cómo educar y acompañar a nuestro perro para una convivencia responsable

Cómo educar y acompañar a nuestro perro para una convivencia responsable

Mascotas

Recibir una nueva mascota en casa implica mucho más que afecto: requiere establecer límites claros, respetar sus tiempos de adaptación y fomentar rutinas que le brinden seguridad. El veterinario Mario Lombino explica cómo construir una convivencia equilibrada desde el primer día, sin caer en la humanización ni descuidar su bienestar emocional.

La adopción de mascotas, especialmente perros, ha crecido en los últimos años, pero con ella también aumentan los desafíos de la convivencia. En una entrevista reciente en Cada Día, el veterinario Mario Lombino abordó los principales errores que se cometen al incorporar un animal al hogar y explicó por qué educar con límites, empatía y rutina es fundamental para garantizar su bienestar.

Uno de los puntos centrales que destacó Lombino es que, al recibir un perro en casa —ya sea cachorro o adulto—, es esencial recordar que no es un hijo, sino un animal con necesidades específicas. “Hay que empezar por el principio. Lo que entró en casa es un perro. Tiene que aprender las normas de convivencia, respetar los espacios y entender que hay límites”, afirmó. A lo que se apunta es a evitar la humanización excesiva, que suele generar confusión en el comportamiento del animal.

El especialista también hizo hincapié en el concepto de “humano espejo”, una figura dentro del grupo familiar con la que el perro se identifica emocionalmente. “Puede haber suplentes, pero el titular es uno solo. Ese vínculo es el norte del animal”, explicó. Este referente se convierte en clave para la recreación, el aprendizaje y la contención, especialmente en perros que llegan con historias traumáticas o altos niveles de ansiedad.

Sobre la ansiedad en perros adoptados, Lombino señaló que es común observar conductas como comer sin masticar o reaccionar de forma exagerada ante ausencias. “Son animales de hábitos. Si un lunes no hay nadie en casa y eso no es lo habitual, el perro empieza a sospechar que algo anda mal. Ahí aparece la ansiedad: el miedo ante un peligro que no existe”, detalló. Para estos casos, existen técnicas específicas y, en situaciones extremas, tratamientos médicos que deben ser evaluados por profesionales.

La educación canina, según el veterinario, se basa en reforzar lo positivo y corregir lo negativo sin violencia. “Si el perro tira de un cable, hay que corregirlo con energía clara, sin pegarle. Y cuando hace algo bien, se lo premia. Esa diferencia energética es lo que marca el aprendizaje”, explicó. Este enfoque permite establecer límites saludables y fomentar conductas deseadas desde el respeto.

Otro aspecto que no puede pasarse por alto es la responsabilidad civil que implica tener una mascota. Desde el uso del cinturón de seguridad en el auto hasta la recolección de sus desechos en espacios públicos, Lombino remarcó que “nadie está obligado a tener un animal. Si lo vas a tener, es porque vas a cumplir con la responsabilidad de atenderlo y garantizarle bienestar”. La planificación y el asesoramiento previo son claves para evitar situaciones de abandono o maltrato.

Finalmente, el especialista subrayó la importancia de la socialización. “Hay perros que nunca olieron a otro perro. Eso está mal. Necesitan jugar, expresarse, leer a otros animales. Si no lo hacen, no se reconocen como perros”, concluyó. La convivencia saludable con una mascota requiere tiempo, paciencia y formación. Y sobre todo, entender que el vínculo con ellos se construye desde el respeto, no desde la idealización.

Mirá la entrevista completa del doctor Mario Lombino  en Cada Día hablando de este y muchos temas más:

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