Las imágenes de la agresión se viralizaron y generaron una fuerte conmoción. Al menos seis mujeres resultaron heridas y la Justicia abrió una investigación para identificar a los responsables y determinar si hubo un móvil de odio por identidad de género.
Un grupo numeroso de jóvenes protagonizó una violenta agresión contra varias mujeres trans que se encontraban en la zona de los bosques de Palermo, en Buenos Aires. Lo ocurrido quedó registrado en videos que los propios participantes difundieron en redes sociales y que rápidamente se viralizaron.
Las imágenes muestran escenas de persecución, golpes y corridas. Pero hubo algo que profundizó todavía más la conmoción: algunos de los involucrados acompañaron las publicaciones con mensajes como “A correr los trabas”, una expresión utilizada para burlarse de las víctimas y que expuso el carácter discriminatorio que habría tenido el episodio.
Según los primeros testimonios, los jóvenes llegaron al lugar y comenzaron a hostigar a las mujeres con insultos y provocaciones. La situación fue escalando hasta convertirse en una agresión física en la que participaron numerosas personas.
Cómo fue el ataque a las mujeres trans en Palermo
De acuerdo con los relatos que trascendieron, el grupo estaba integrado por decenas de jóvenes, algunos de ellos vinculados a encuentros de ciclismo stunt, una práctica que consiste en realizar acrobacias con bicicletas.
La secuencia habría comenzado con insultos y amenazas. Sin embargo, lejos de terminar allí, los agresores regresaron y avanzaron contra las mujeres que estaban en el lugar. Durante el episodio habrían utilizado distintos elementos para golpearlas, entre ellos palos, piedras, conos de tránsito, escobas y objetos contundentes.
Al menos seis mujeres trans resultaron heridas como consecuencia de la brutal agresión. Una de ellas sufrió lesiones importantes en una de sus orejas, aunque las primeras informaciones indicaron que ninguna de las víctimas se encontraba en peligro de vida.
También trascendió que un adolescente de 14 años terminó en el Hospital Fernández con un corte superficial y un traumatismo craneoencefálico leve, luego de recibir un golpe con una linga de bicicleta.
La cantidad de participantes también es motivo de investigación. Mientras los primeros reportes mencionaron entre 50 y 60 jóvenes, referentes de organizaciones LGBT+ estimaron que el número podría haber sido considerablemente mayor.
¿Hay detenidos por el ataque en Palermo?
Tras la viralización de los videos, la Justicia porteña inició actuaciones para investigar lo ocurrido. La Unidad de Flagrancia Norte tomó intervención por averiguación de lesiones, mientras que la Fiscalía Especializada en Discriminación también abrió una investigación de oficio para determinar si existió un componente de violencia motivada por la identidad de género de las víctimas.
Hasta las últimas informaciones difundidas, no se habían confirmado detenciones. Sin embargo, referentes de la comunidad LGBT+ señalaron que algunos de los presuntos participantes podrían ser identificados a partir de sus perfiles en redes sociales y del material que ellos mismos publicaron.
La Defensoría del Pueblo y distintas organizaciones también comenzaron a reunir testimonios y registros para aportar información a las actuaciones judiciales.
Qué puede pasar con los responsables
La investigación deberá establecer quiénes participaron de las agresiones, qué responsabilidad tuvo cada uno y cuáles fueron las motivaciones detrás del ataque.
Uno de los puntos centrales será determinar si corresponde aplicar un agravante por odio hacia la identidad de género de las víctimas. El Código Penal argentino, en su artículo 80 inciso 4, contempla el odio por razones de género, orientación sexual, identidad de género o su expresión como una circunstancia agravante en determinados delitos. A su vez, el artículo 92 establece cómo se aplican esas circunstancias en los delitos de lesiones.
La calificación definitiva dependerá de las pruebas reunidas y de lo que determine la Justicia. También será necesario establecer las edades de los involucrados, ya que la eventual participación de adolescentes implica considerar las disposiciones del régimen penal juvenil.