Vecinos de la zona norte de Santa Fe vivieron momentos de terror cuando descubrieron a un puma desplazándose por los techos de varias viviendas. Tras varias horas de tensión, el animal fue rescatado por brigadistas de la Policía Ecológica.
La madrugada en el barrio Cabaña Leyva, en la provincia de Santa Fe, comenzó con susto y desconcierto. Alrededor de las 5 de la mañana, los vecinos comenzaron a escuchar ruidos extraños sobre los techos y ladridos desesperados de los perros. Lo que en un principio parecía una confusión por el sueño terminó siendo una escena inesperada: un puma se movía entre las casas.
“Escuché pasos en el techo, después los perros estaban enloquecidos. Salgo, miro por la ventana y lo veo. Pensé que estaba soñando”, relató una vecina. “Mi nena me dice: ‘no, mami, es un puma’. Teníamos miedo, el perro lo ladraba sin parar y yo pensaba que en cualquier momento se iba a enojar y lo iba a atacar”, agregó aún conmocionada.
La noticia corrió rápidamente entre los vecinos, que comenzaron a salir de sus casas y a filmar con sus celulares. “Uno me dice ‘hay un puma en la casa de Rodrigo’. Me levanté y fui enseguida. Lo empecé a filmar porque no lo podía creer”, contó otro testigo del insólito episodio.
Minutos después, dos brigadistas especializados llegaron al lugar. Sin guantes ni protección en los brazos, pero con gran experiencia, lograron contener al animal con correas. La intervención de la Policía Ecológica de Santa Fe fue clave para garantizar que el rescate se realizara sin heridos y sin poner en riesgo al felino.
Una vez asegurado, el puma fue trasladado a un centro especializado para su evaluación veterinaria. Sin embargo, entre los vecinos quedó flotando una pregunta que nadie aún puede responder: ¿de dónde salió?
“Para mí alguien lo tenía. Un animal salvaje no se hubiera comportado así. Hay un árbol grande y podría haber subido, pero él se escondió. No parecía salvaje”, opinó una mujer del barrio.
El hecho reaviva el debate sobre la tenencia ilegal de animales silvestres y los riesgos que implica tanto para ellos como para las comunidades. Mientras tanto, en Cabaña Leyva los vecinos aún comentan el episodio que convirtió una madrugada tranquila en una escena digna de una película.