La medida se conoció tras más de un año y medio de aislamiento en El Rodeo I. La apertura fue anunciada en medio de liberaciones recientes y mantiene la expectativa sobre la situación del argentino, considerado preso político por organizaciones de derechos humanos.
El gobierno de Venezuela habilitó nuevamente las visitas en la prisión de El Rodeo I, ubicada en el estado Miranda, donde continúa detenido el gendarme argentino Nahuel Gallo. La medida se conoció tras más de un año y medio en el que los internos estuvieron privados de contacto con familiares, lo que había generado denuncias de organismos de derechos humanos.
La decisión se produjo pocos días después de que Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, anunciara la liberación de “un número importante” de detenidos. Según la ONG Foro Penal, en las últimas horas fueron excarceladas 16 personas, aunque todavía permanecen 804 presos políticos en distintas cárceles del país.
El caso de Nahuel Gallo se convirtió en un símbolo dentro de la comunidad internacional, ya que su detención es considerada arbitraria por organizaciones que siguen de cerca la situación de los derechos humanos en Venezuela. La reapertura de visitas en El Rodeo I genera expectativa entre sus allegados, que esperan poder verlo luego de un extenso período de aislamiento.

Nahuel Gallo junto a su esposa e hijo
La cárcel de El Rodeo I, situada a unos 30 kilómetros de Caracas, es una de las más cuestionadas por las condiciones de detención. Informes recientes señalaron problemas de alimentación, restricciones severas, diversos tipos de tortura y la falta de acceso a visitas, lo que motivó reclamos tanto internos como externos.
La noticia fue interpretada como un gesto político en medio de negociaciones y presiones internacionales. Sin embargo, los familiares de los detenidos remarcan que la medida es apenas un primer paso y que lo urgente sigue siendo la liberación de quienes permanecen privados de su libertad sin garantías judiciales.
En este contexto, la situación de Nahuel Gallo continúa bajo seguimiento de la diplomacia argentina y de organizaciones internacionales. La expectativa está puesta en que la habilitación de visitas pueda derivar en nuevas medidas que alivien la situación de los presos políticos en Venezuela, aunque por el momento su liberación no ha sido confirmada.