Camila difundió grabaciones donde se ve al hombre golpeándola y denunció que teme por su vida. A pesar de las pruebas y los antecedentes del acusado, la causa avanza lentamente mientras él continúa en libertad.
La denuncia de Camila, una joven de Pilar, expuso nuevamente las falencias del sistema judicial frente a los casos de violencia de género. La mujer difundió en redes sociales videos en los que se observa a su expareja, Federico Nicolás Balbuena, agrediéndola brutalmente.
Las imágenes muestran golpes, tirones de pelo e intentos de asfixia. Según relató la víctima, tras una de las golpizas debió ser internada con el rostro desfigurado durante una semana. “Me cansé de que nadie me escuche. Me dejó internada, con la cara destruida. Una semana encerrada sin poder salir”, expresó públicamente.
La denuncia fue radicada en noviembre de 2025 en la UFI Descentralizada N°14 de Pilar, especializada en violencia de género. Sin embargo, pese a las pruebas, el acusado aún no fue citado a declarar. “Si algo me pasa, ya saben quién fue”, advirtió Camila en sus redes sociales, donde el caso se viralizó y generó indignación.
En enero de este año, la Justicia allanó la vivienda de Balbuena y secuestró dos pistolas Glock calibre 9 mm registradas a su nombre. A pesar de ello, el hombre continúa en libertad. La víctima denuncia que su expareja circula armado y que las amenazas persisten.
Balbuena, empresario de 34 años, tiene antecedentes por abuso sexual y al menos cuatro denuncias por estafa. La fiscal Marcela Semería está a cargo de la investigación, que se encuentra en etapa de recolección de pruebas. La falta de constancias médicas iniciales sobre las lesiones es uno de los argumentos que ralentiza el proceso.
El caso generó fuerte repercusión en redes sociales y medios nacionales. Organizaciones feministas y referentes sociales cuestionan la falta de medidas cautelares inmediatas, señalando que la víctima se encuentra expuesta y sin protección.