Tres meses nadando libre: Jorge el tortugo ya recorrió 3.300 km por el océano

Tres meses nadando libre: Jorge el tortugo ya recorrió 3.300 km por el océano

Tortugo Jorge

A tres meses de su liberación, Jorge sigue sorprendiendo: se adaptó por completo a la vida marina, nada en las cálidas aguas de Ubatuba y su historia llegó hasta National Geographic.

Ya pasaron tres meses desde que Jorge, el tortugo que vivió años en cautiverio, volvió al mar para siempre.

Fue el 11 de abril de 2025 cuando este animal, muy querido en Mendoza, recuperó su libertad y comenzó una nueva etapa en su hábitat natural. Desde entonces, vive en el océano y se encuentra en perfecto estado.

¿Dónde está Jorge?

Según el último informe de los científicos que lo monitorean, Jorge está ahora en Ubatuba, Brasil, y ha recorrido unos 3.300 kilómetros desde que fue liberado. Su increíble viaje no solo emocionó a quienes lo cuidaron en Argentina, sino que también captó la atención internacional: su historia fue publicada por la revista National Geographic, destacando la importancia de la conservación marina.

Gracias al uso de tecnología satelital, expertos desde Mendoza siguen de cerca cada movimiento del tortugo. La información recopilada indica que Jorge no solo se orientó correctamente, sino que además ha demostrado una gran capacidad de adaptación a la vida en libertad.

El recorrido del tortugo

La bióloga e investigadora del CONICET, Mariela Dassis, forma parte del equipo que sigue paso a paso esta historia. Según explicó, Jorge atravesó dos etapas claras desde su liberación: al principio, se movió rápido hacia el noreste, saliendo desde Mar del Plata y llegando al sur de Brasil en solo 18 días. En ese tramo, alternaba días de desplazamiento con breves paradas, probablemente para descansar o alimentarse.

Más adelante, cuando ingresó a aguas más cálidas de entre 22 y 24 grados, Jorge modificó su comportamiento. “Desde ese momento, se mueve más despacio y pasa más tiempo en zonas específicas. Estuvo dos semanas en Lagoa dos Patos, luego en Florianópolis, y ahora está en Ubatuba. Todo indica que se siente cómodo y adaptado”, detalló Dassis.

La científica también señaló que, aunque no pueden verlo comer, todo indica que Jorge se alimenta bien, posiblemente de cangrejos. “Si estuviera débil o desorientado, ya habríamos perdido el rastro o habría salido a la costa. Pero el dispositivo sigue transmitiendo y él se mantiene activo, por lo que inferimos que está sano”, agregó.

El caso de Jorge es único y representa un verdadero hito en materia de conservación animal. Su regreso al mar, después de tantos años fuera de su ambiente, demuestra que la ciencia, el compromiso y el trabajo en equipo pueden lograr lo imposible.

Hoy, su historia inspira a quienes luchan por proteger a las especies marinas en todo el mundo.

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