Un fenómeno meteorológico extremo sorprendió a turistas y vecinos en la Costa Atlántica, provocó una ola gigante con un saldo trágico: una persona muerta y más de 35 heridos.
Un fenómeno meteorológico extremo sacudió este lunes la Costa Atlántica argentina y dejó un saldo trágico: un hombre murió y al menos 35 personas resultaron heridas luego del impacto de una ola gigante que sorprendió a turistas y vecinos en Santa Clara del Mar, Mar del Plata y Mar Chiquita. Guardavidas que estaban en funciones describieron una situación inédita, con un rápido retroceso del mar y la posterior formación de un remolino que obligó a evacuar a miles de personas del agua.
El episodio fue confirmado por Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires, que desplegó un amplio operativo preventivo en toda la franja costera afectada. Si bien la mayoría de los heridos sufrió golpes leves, el impacto del fenómeno generó escenas de pánico en playas colmadas de turistas. Además, otro hombre sufrió un infarto tras ser arrastrado por el agua y permanece internado.
Según la información oficial, la víctima fatal fue arrastrada por el mar en Santa Clara del Mar y habría sufrido un golpe en la cabeza contra las rocas, lo que le provocó la muerte. El caso ocurrió en el marco de lo que especialistas describen como un evento extremo y poco frecuente, similar a un meteotsunami.

Maximiliano Prensky, guardavidas de Mar del Plata, fue uno de los testigos directos del fenómeno y relató cómo se desarrollaron los hechos mientras cumplía su turno en una de las playas céntricas de la ciudad.
“El mar se retiró de golpe y después subió muy rápido, como dos metros. No fue una ola gigante clásica, sino algo raro. Se generó como un remolino, el agua se puso oscura y empezó a mover la arena”, explicó a Noticiero 9.
El guardavidas aseguró que la reacción inmediata fue clave para evitar una tragedia mayor: “Cuando vimos que el mar retrocedía, sacamos a toda la gente del agua. Había muchísimas personas, calculamos más de 5.000 bañistas, porque hacía calor”.
Durante al menos 20 minutos, las condiciones del mar fueron consideradas extremadamente peligrosas. Guardavidas, Prefectura Naval y personal de seguridad trabajaron en conjunto para impedir el reingreso al agua y asistir a quienes habían quedado atrapados por la corriente.
“Fue un trabajo en equipo. La gente respondió rápido, entendió que pasaba algo fuera de lo común. Gracias a eso, en Mar del Plata no tuvimos víctimas fatales”, señaló Prensky, aunque lamentó lo ocurrido en otras localidades de la costa como en Santa Clara del Mar.
Tras el episodio, las autoridades reforzaron las recomendaciones para quienes visitan la costa durante el verano. Desde el operativo de seguridad insistieron en la importancia de respetar las indicaciones de los guardavidas, prestar atención a las banderas y consultar ante cualquier duda.
“Al mar no hay que tenerle miedo, hay que tenerle respeto”, resumió el guardavidas, al tiempo que remarcó que se trató de un fenómeno aislado, pero que dejó una lección clara sobre los riesgos de subestimar las condiciones naturales.