La disputa judicial expone tensiones laborales en el entorno de la empresaria, con acusaciones de irregularidades y declaraciones cruzadas que ya generan repercusión mediática.
La figura de Wanda Nara volvió a quedar envuelta en un conflicto judicial. Su ex secretaria privada, identificada como Luli Oliver, presentó una demanda por aproximadamente 28 millones de pesos, alegando que trabajó para la empresaria y sus hijos sin estar registrada de manera adecuada.
Oliver asegura que sus tareas iban más allá de lo administrativo: se ocupaba de la rutina diaria de los cinco hijos de Wanda, supervisaba al personal doméstico y resolvía cuestiones cotidianas del hogar. Según su versión, la situación se volvió insostenible y decidió formalizar la denuncia en la Justicia laboral.
💸 LA DEMANDA MILLONARIA DE LULI, LA EX SECRETARIA DE WANDA NARA
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La respuesta de Wanda Nara no tardó en llegar. En declaraciones, la empresaria fue tajante: “La eché”, dijo, reconociendo la desvinculación pero negando las irregularidades que se le atribuyen.
El caso se tramita en los tribunales laborales del área metropolitana de Buenos Aires y ya generó repercusión mediática. La ex secretaria incluso advirtió que podría revelar detalles íntimos de la vida familiar y financiera de Wanda, lo que añade tensión al proceso.
💣 WANDA NARA RESPONDE: “Mis empleados están todos en blanco”
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La demanda pone sobre la mesa un tema sensible: las condiciones laborales en el entorno de las celebridades. Según datos oficiales, en Argentina más de 3 millones de personas trabajan en condiciones de informalidad o con dificultades de registración, lo que refleja la magnitud del problema.
La polémica también expone el rol de quienes trabajan en la intimidad de figuras públicas. Oliver afirma contar con audios y chats como prueba de su vínculo laboral, mientras que Wanda insiste en que la desvinculación fue legítima y que no corresponde el monto reclamado.