La despedida de Marcelo Araujo estuvo marcada por una inesperada polémica en el cementerio de Cementerio de la Chacarita, donde un error administrativo impidió que familiares, amigos y colegas pudieran darle el último adiós como estaba previsto.
En la mañana del martes, los presentes aguardaban la llegada del coche fúnebre con los restos del histórico relator, pero el vehículo se equivocó de destino y trasladó el cuerpo directamente al crematorio. Esto provocó que el féretro nunca llegara a la capilla, lo que generó sorpresa y desconcierto entre los asistentes.

El periodista José Almozny, quien compartió años de trabajo con Araujo, relató lo sucedido: “Estábamos todos en Chacarita. El féretro fue por detrás y nunca lo vimos. Nos asombramos porque nunca nos había pasado algo así”. Según explicó, todos esperaban un momento de despedida tradicional, con palabras y homenaje, algo que finalmente no pudo realizarse.
Ante la situación, los familiares y allegados improvisaron una despedida simbólica: formaron una ronda y le dedicaron un aplauso en silencio en reconocimiento a su trayectoria. Entre los presentes estuvieron figuras como Claudia Villafañe, Alejandro Apo, Marcelo Benedetto, Fernando Niembro, Miguel Ángel Fernández, Martín Liberman y Raúl Rivello, entre otros.

El adiós de Marcelo Araujo
Araujo había fallecido el lunes por la madrugada mientras se encontraba internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires. La noticia fue confirmada por su amigo y colega Fernando Pacini, quien lo definió como “noble y generoso” y destacó su influencia en la manera de narrar el fútbol en la televisión.
Su nombre quedó ligado para siempre al histórico programa Fútbol de Primera, donde formó una dupla emblemática con Enrique Macaya Márquez durante 25 años. El ciclo, creado por Carlos Ávila y producido por Torneos y Competencias, marcó una época en la televisión deportiva argentina.
A lo largo de su carrera, Araujo construyó un estilo propio, innovador y rupturista, que dejó frases imborrables en el imaginario popular como “¿Estás crazy, Macaya?” y “¡Si lo hacés me voy!”. Su voz acompañó momentos clave del fútbol argentino, incluyendo mundiales como Copa Mundial de la FIFA Italia 1990, Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994, Copa Mundial de la FIFA Francia 1998 y Copa Mundial de la FIFA Corea-Japón 2002.
Entre sus relatos más recordados figura el último gol de Diego Maradona con la selección argentina, en el debut ante Grecia en el Mundial de 1994, y el recordado tanto de Martín Palermo en el Superclásico entre Boca Juniors y River Plate en 1999.
Colegas como Walter Nelson y Elio Rossi también lo recordaron con emoción, destacando su generosidad y su impronta única en el relato deportivo. Por su parte, Niembro evocó las décadas de trabajo compartido: “Fue una carrera de casi 30 o 40 años juntos”.
Nacido en Villa Crespo y fanático de Club Atlético Atlanta, Marcelo Araujo dejó una huella indeleble en el periodismo deportivo argentino. Su estilo y su manera de contar el fútbol marcaron a generaciones de profesionales y quedarán para siempre en la memoria de los hinchas.