Mundial 2026: cómo darte cuenta si tu hijo está apostando online

Mundial 2026: cómo darte cuenta si tu hijo está apostando online

#Fútbol

La llegada del Mundial 2026 reaviva el entusiasmo por las figuritas, pero también la preocupación por la ansiedad infantil y el crecimiento de las apuestas online entre adolescentes. Especialistas recomiendan diálogo, acompañamiento y atención a las señales de alerta.

A medida que crece la expectativa por el Mundial 2026, también se encienden señales de alerta entre especialistas en salud y educación por dos fenómenos que impactan en chicos y adolescentes: la ansiedad por completar el álbum de figuritas y el aumento de las apuestas online vinculadas al fútbol.

Mientras los más pequeños viven con entusiasmo la fiebre por coleccionar figuritas, entre los adolescentes preocupa cada vez más el acceso a plataformas de apuestas deportivas, una problemática que especialistas advierten puede derivar en conductas adictivas y consecuencias emocionales y económicas.

La pediatra y especialista en tecnología, Carolina Ferrarese, explicó que el rol de las familias es clave para acompañar y prevenir situaciones de riesgo sin caer en prohibiciones extremas.

Cómo regular la ansiedad por las figuritas

En el caso de los niños de entre 6 y 8 años, Ferrarese señaló que el entusiasmo por llenar el álbum puede generar ansiedad, especialmente por la necesidad de alcanzar rápidamente el resultado final. Sin embargo, sostuvo que los padres pueden aprovechar esta etapa como una experiencia de aprendizaje.

“La idea es enseñarles a disfrutar el proceso y no solamente llegar a completar el álbum”, explicó la especialista. En ese sentido, recomendó transformar el momento de las figuritas en una oportunidad para conversar sobre los países participantes, sus culturas o incluso la historia y el esfuerzo de los futbolistas que admiran.

De acuerdo con la pediatra, este tipo de intercambio ayuda a bajar los niveles de ansiedad y favorece la curiosidad, la motivación y el disfrute del camino más allá de la meta final.

La preocupación creciente por las apuestas online

La otra cara del fenómeno mundialista aparece en los adolescentes. Según explicó Ferrarese, las apuestas online están llegando cada vez a edades más tempranas, aunque el grupo más expuesto se encuentra entre los 15 y 17 años.

“Lo primero que hay que hacer es poner el tema sobre la mesa”, remarcó. Para la especialista, muchos padres creen que se trata de una problemática ajena, pero advirtió que cualquier familia puede verse afectada.

Ferrarese explicó que entre los 11 y 20 años el cerebro atraviesa un proceso llamado “poda neuronal”, en el que se fortalecen los circuitos asociados a las actividades más frecuentes o gratificantes. Por eso, alertó que las apuestas pueden transformarse en una puerta de entrada a conductas adictivas.

“El sistema de recompensa cerebral funciona con dopamina y puede hacer que el adolescente necesite repetir esa conducta”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el riesgo de desarrollar adicciones es significativamente mayor en esa etapa de la vida.

Señales de alerta para las familias

Entre los principales indicadores a los que los padres deben prestar atención, la especialista enumeró cambios repentinos de humor, irritabilidad, caída del rendimiento escolar, desinterés por actividades habituales, aislamiento y uso excesivo o escondido del teléfono celular.

También advirtió sobre pedidos frecuentes de dinero sin una explicación clara, una situación que puede estar relacionada con pérdidas en plataformas de apuestas. En algunos casos, incluso, adolescentes han utilizado billeteras virtuales familiares o generado deudas sin conocimiento de los adultos.

Pantallas compartidas y diálogo, las claves

Frente a este escenario, Ferrarese recomendó que los dispositivos no permanezcan aislados dentro de las habitaciones, sino en espacios comunes del hogar como el living o el comedor.

La idea, aclaró, no es ejercer un control policial sobre los hijos, sino acompañarlos y generar conversaciones espontáneas sobre los contenidos que consumen.

Además, sugirió informarse sobre herramientas de control parental y explicó que su implementación debe hacerse desde el acompañamiento y no desde la prohibición.

“Hay que hablarlo, explicar qué puede pasar con el cerebro y mostrar que esto forma parte del cuidado”, concluyó.

Seguinos en