Este fin de semana se podrá percibir un fenómeno astronómico único en el cielo de Mendoza

Este fin de semana se podrá percibir un fenómeno astronómico único en el cielo de Mendoza

La madrugada del 31 de mayo traerá la coincidencia de una Luna Azul y una Microluna, dos eventos poco frecuentes que se darán al mismo tiempo. El espectáculo podrá observarse a simple vista desde la provincia, siempre que el clima acompañe y se evite la contaminación lumínica.

Mendoza se prepara para un acontecimiento astronómico que promete captar la atención de vecinos y aficionados: la aparición simultánea de una Luna Azul y una Microluna. Esta combinación, que ocurre en contadas ocasiones, convierte a la noche mendocina en un escenario privilegiado para la observación.

La Luna Azul no implica un cambio de color, sino que se refiere a la segunda Luna llena dentro de un mismo mes calendario. Este fenómeno sucede aproximadamente cada dos años y medio, lo que lo convierte en un evento raro y atractivo para quienes siguen de cerca los ciclos lunares.

Por otro lado, la Microluna ocurre cuando el satélite se encuentra en el apogeo, es decir, en el punto más lejano de su órbita respecto de la Tierra. En ese momento, la Luna se percibe más pequeña y con un brillo menos intenso que en otras fases. Además, este fenómeno tiene un impacto leve en las mareas, que suelen ser más débiles que en condiciones normales.

El máximo esplendor de esta doble coincidencia se dará en la madrugada del domingo 31 de mayo, alrededor de las 05:45 en Argentina. Los especialistas recomiendan observarla desde la noche del sábado, ya que el plenilunio será visible durante varias horas. Para quienes estén en Mendoza, la clave será buscar un lugar despejado y alejado de las luces urbanas.

La diferencia entre una luna normal y la microluna

Un detalle adicional enriquecerá la experiencia: la Luna pasará cerca de Antares, la estrella rojiza más brillante de la constelación de Escorpio. En algunas regiones del hemisferio sur, incluida Argentina, se producirá incluso una ocultación lunar de Antares, lo que añadirá un atractivo extra para los observadores.

Astrónomos locales remarcan que no se necesitan telescopios ni instrumentos especiales para disfrutar del fenómeno. “La clave es alejarse de la contaminación lumínica y dejar que la vista se adapte a la oscuridad”, explican especialistas en observación nocturna.

El evento del 31 de mayo será recordado como uno de los más singulares de los últimos años. La próxima Luna Azul estacional ocurrirá recién en mayo de 2027, mientras que otra Luna Azul calendárica se verá en diciembre de 2028. Por eso, la cita de este fin de semana es una oportunidad única para quienes disfrutan de los misterios del cielo y buscan experiencias irrepetibles.

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