El USS Nimitz llegó al Atlántico Sur y participa de maniobras conjuntas con la Armada Argentina. La operación, autorizada por decreto, incluye prácticas de defensa aérea, rescate y coordinación naval.
El despliegue del portaaviones USS Nimitz en aguas argentinas marca un hecho inédito en la cooperación militar entre Estados Unidos y Argentina. La llegada del buque, en el marco de la operación Southern Seas 2026, fue autorizada por el Gobierno nacional y se desarrolla bajo el programa PASSEX, que contempla ejercicios de interoperabilidad entre ambas fuerzas.
El ingreso del portaaviones se produjo tras cruzar el Estrecho de Magallanes y avanzar hacia la Zona Económica Exclusiva argentina. Allí se realizan maniobras de búsqueda y rescate, simulaciones de defensa aérea y operaciones de visita, registro y captura, con participación de unidades navales argentinas.
El USS Nimitz, con más de 333 metros de eslora y capacidad para operar hasta 90 aeronaves, es considerado uno de los buques más grandes del mundo. Su tripulación supera las 5.000 personas y su propulsión nuclear le otorga autonomía de meses sin necesidad de recarga de combustible.
Por parte de Argentina, intervienen buques como el ARA La Argentina, ARA Sarandí, ARA Rosales, ARA Robinson y el patrullero oceánico ARA Piedrabuena, además de helicópteros Sea King y aviones P-3C Orion de la Aviación Naval. Estas unidades se suman a las prácticas de defensa aérea y operaciones especiales.
El despliegue también tiene un componente político. El presidente Javier Milei recibió una invitación para subir a bordo del portaaviones, aunque será la cúpula del Ministerio de Defensa y la Armada quienes participen directamente en las maniobras. La comitiva estará encabezada por el ministro Carlos Presti y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare.
La presencia del portaaviones estadounidense generó repercusión en el ámbito político y social. Mientras el Gobierno destaca la importancia de consolidar la alianza estratégica con EE.UU., sectores críticos advierten sobre el impacto de estas operaciones en la soberanía y el rol de Argentina en la región.