El médico que usó lentes inteligentes para filmar el examen, bajó su puntaje de 92 a 63 en la segunda prueba. Ninguno de los otros 117 profesionales que rindieron de nuevo pudo mantener su calificación inicial.
El médico ecuatoriano Adrián Castillo, señalado por grabar con anteojos inteligentes el examen de ingreso a las residencias médicas, no logró repetir su alto puntaje en la segunda evaluación tomada este jueves.
En esta oportunidad, obtuvo 63 puntos, muy lejos de los 92 alcanzados en la prueba original del 1° de julio.
El resultado de Castillo se conoció junto al de otros 117 profesionales que también debieron rendir nuevamente y que, al igual que él, no consiguieron validar sus calificaciones iniciales.
Un puntaje que cayó en picada
El examen se realizó en el Palacio Libertad y marcó un fuerte contraste con los números de julio. Castillo, de 29 años, egresado de la Universidad de Guayaquil, había ganado notoriedad cuando se difundió el video donde se lo veía grabando las 100 preguntas del examen con unos lentes inteligentes.
Tras ese episodio, el Gobierno presentó una denuncia penal por defraudación a la administración pública contra él y cualquier persona que hubiera participado como cómplice, encubridor o instigador. Castillo había elegido postularse para la especialidad de anestesiología.
Nadie pudo igualar su nota inicial
Según explicó el vocero presidencial, Manuel Adorni, la caída en los puntajes fue “absolutamente escandalosa” y no se limitó a Castillo. Ninguno de los 117 que rindieron de nuevo alcanzó el resultado previo. De ellos, 109 son extranjeros.
Incluso la médica argentina que en julio había sacado el puntaje más alto, 96, obtuvo ahora 63 puntos. La profesional, egresada de la UBA, tenía un promedio de 5,3 en su carrera universitaria.
El Ministerio de Salud informó que los nuevos puntajes reemplazarán a los originales y que los 24 convocados que no se presentaron quedarán fuera del proceso de adjudicación de residencias para este año.
El origen del escándalo
Las sospechas comenzaron después del Examen Único del 1° de julio, cuando se registró un número inusual de calificaciones por encima de los 86 puntos, muy superiores a los promedios históricos.
El comité que revisó las pruebas, encabezado por el ministro Mario Lugones, detectó que en 141 casos las notas no coincidían con el promedio académico ni con la universidad de procedencia. La mayoría eran egresados de universidades extranjeras, principalmente de Ecuador.
La difusión del video grabado por Castillo reforzó la hipótesis de fraude. “Evitamos que 141 personas, 133 de ellas extranjeras, obtuvieran un lugar en el orden de mérito que no les correspondía”, afirmó Lugones.
Cómo se descubrió el fraude con lentes inteligentes
Un video reveló cómo un postulante utilizó lentes inteligentes Ray-Ban Meta para grabar las 100 preguntas del Examen Nacional de Residencias Médicas del 1° de julio.
Durante varias salidas al baño, enviaba las imágenes a terceros para recibir las respuestas. Este hecho ocurrió en la sede de Parque Roca, en la Ciudad de Buenos Aires, donde se detectaron movimientos sospechosos con constantes idas al baño de varios aspirantes.
Como consecuencia, el Gobierno decidió que 268 candidatos que habían obtenido más de 86 puntos debían volver a rendir entre el 4 y el 7 de agosto para asegurar la transparencia del proceso.
Mirá el video que muestra cómo el médico usó lentes inteligentes para filmar y enviar las preguntas durante el examen.
🚨 Escándalo en las residencias médicas: un médico usó lentes inteligentes para filmar las preguntas del examen y enviar respuestas durante salidas al baño.
Los 117 candidatos que habían obtenido más de 86 puntos rindieron otra vez para asegurar la transparencia del proceso. pic.twitter.com/2ouuTIS14d
— verónica ojeda (@verojedaP) August 10, 2025