El representante legal de Candela Arizaga afirmó que la joven permanece en estado de shock tras el episodio ocurrido en Belgrano y confirmó que el análisis toxicológico detectó consumo de cocaína. Además, denunció presuntas irregularidades en la investigación y sostuvo que “no está todo aclarado”.
La investigación por el confuso episodio protagonizado por Facundo Moyano y su pareja, la modelo e influencer Candela Arizaga, sumó nuevas declaraciones que podrían tener impacto en la causa judicial. El abogado de la joven, Diego Storto, confirmó que el examen toxicológico practicado a su representada detectó consumo de cocaína y aseguró que todavía existen numerosos interrogantes sobre lo ocurrido dentro del departamento del exdiputado.
Mientras Moyano recuperó la libertad, aunque continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género, la defensa de Arizaga sostiene que la investigación aún no logró esclarecer completamente los hechos.
En declaraciones televisivas, Diego Storto explicó que mantuvo varias horas de conversación con la joven para intentar reconstruir lo sucedido durante las dos jornadas previas al episodio que terminó con ella corriendo semidesnuda por las calles del barrio porteño de Belgrano.
El letrado aseguró que Candela Arizaga continúa atravesando una profunda crisis emocional. “Está destrozada“, afirmó, al tiempo que remarcó que la joven todavía presenta un relato fragmentado debido al estado de shock en el que se encuentra.
El examen toxicológico confirmó consumo de cocaína
Uno de los datos más relevantes que aportó el abogado fue el resultado del análisis toxicológico. Según indicó, los estudios practicados a la modelo detectaron consumo de cocaína.
Storto sostuvo además que, según lo manifestado por su clienta, antes de iniciar la relación con Facundo Moyano, en enero de este año, ella no consumía drogas.
De acuerdo con el relato transmitido por el abogado, la pareja asistió el domingo al partido entre River Plate y Rosario Central y, una vez finalizado el encuentro, regresó al departamento de Moyano en Belgrano.

Siempre según la versión de la defensa de Arizaga, ambos comenzaron a consumir cocaína y, cuando la droga se terminó, habrían contactado a un presunto dealer conocido como “Pinocho” para conseguir más.
Sin embargo, Storto remarcó que, a su entender, no puede hablarse de un “consumo acordado” y consideró que será la Justicia la que deberá determinar si existieron delitos vinculados al suministro de estupefacientes o situaciones de violencia psicológica.
El abogado afirmó que Candela Arizaga le manifestó haber sentido temor dentro del departamento. “Ella me dijo que sintió miedo, que quiso irse y que escapó por la situación que estaba viviendo”, relató.
Según explicó, la joven todavía no logra reconstruir con claridad todo lo ocurrido durante esas horas y por momentos presenta contradicciones propias del estado emocional que atraviesa. También señaló que Arizaga no recuerda con precisión si había una tercera persona presente en la vivienda.
Denuncian presuntas irregularidades durante el allanamiento
Otro de los cuestionamientos realizados por la defensa apunta al procedimiento judicial. Storto aseguró que el fiscal ordenó el allanamiento durante la mañana, pero que el operativo recién se concretó varias horas después.
Según denunció, durante ese lapso una persona habría ingresado al departamento y retirado distintos objetos. “No está todo aclarado“, sostuvo el abogado, quien además afirmó que pertenencias de Candela Arizaga ya no estaban en el inmueble cuando finalmente se realizó la inspección judicial.
Facundo Moyano sigue imputado
Aunque recuperó la libertad tras prestar declaración, Facundo Moyano continúa formalmente imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
La Justicia también le impuso medidas restrictivas, entre ellas la prohibición de acercarse a Candela Arizaga a menos de 300 metros.
En paralelo, la joven será asistida por profesionales especializados del Equipo de Intervención Domiciliaria (EDID) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, quienes realizarán una evaluación integral de su estado psicológico antes de que vuelva a ampliar su declaración ante la Justicia.