La joven profesional había denunciado a su ex novio por violencia y por viralizar imágenes privadas. Su caso expone las falencias en la protección frente a la violencia digital y reaviva el debate sobre la responsabilidad judicial y estatal.
El sábado 11 de abril, la comunidad de Pinto, en Santiago del Estero, quedó sacudida por la muerte de Verónica Shadya Altamirano, abogada y profesora de danzas. La joven había denunciado apenas 40 días antes a su ex pareja por la difusión no consentida de fotos y videos íntimos, además de amenazas y hostigamiento.
La víctima repetía una frase que refleja el impacto psicológico de la exposición pública: “Todo el pueblo sabe de mis cosas íntimas”. Su familia sostiene que el Estado no brindó la contención necesaria y que las medidas de protección fueron insuficientes.
La madre de Shadya, María Verónica Rodríguez, declaró: “Mi hija tomó la decisión porque no soportaba la humillación. El Estado nos abandonó”. Estas palabras reflejan el dolor y la crítica hacia un sistema que, según los allegados, no logró frenar el hostigamiento digital.
La Fiscalía santiagueña investiga el caso y analiza las denuncias previas contra el ex novio de la abogada. La causa quedó ligada a los hechos de violencia y difusión de material íntimo que ella había relatado en sede policial.

Era bailarina y profesora de danza en el municipio.
Organizaciones feministas remarcaron que la violencia digital es una extensión de la violencia machista y exigieron políticas más efectivas de prevención. “La difusión de contenido íntimo sin consentimiento es una forma de violencia que puede tener consecuencias devastadoras”, señalaron referentes locales.
El Colegio de Abogados de Santiago del Estero expresó su pesar y reclamó justicia, destacando la trayectoria profesional de Shadya y el impacto que su muerte genera en la comunidad jurídica.
El caso también reaviva el debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y la urgencia de contar con protocolos más efectivos para frenar la circulación de material íntimo difundido sin consentimiento.
Ante una situación de riesgo, pueden comunicarse al Centro de Asistencia al Suicida y Atención en Crisis al 0800 8000 135 o por llamadas por WhatsApp al (+549) 261 557 03 14. Por su parte, la provincia cuenta con la línea 148, opción 0, de lunes a viernes, de 8 a 20 horas.