Caso Marita Verón: la pista en Paraguay que reaviva la búsqueda tras 23 años de incertidumbre

Caso Marita Verón: la pista en Paraguay que reaviva la búsqueda tras 23 años de incertidumbre

Policiales

Una mujer en situación de calle reactivó la causa Marita Verón tras ser vinculada por vecinos con la joven desaparecida en 2002. Las imágenes llegaron a Susana Trimarco, quien pidió una prueba de ADN y volvió a poner el caso en el centro del debate sobre trata de personas y búsqueda de justicia.

La desaparición de María de los Ángeles “Marita” Verón en abril de 2002 sigue siendo uno de los casos más emblemáticos en la lucha contra la trata de personas en Argentina. A lo largo de más de dos décadas, su madre, Susana Trimarco, ha encabezado una búsqueda incansable que derivó en investigaciones judiciales, condenas parciales y la creación de una fundación dedicada a asistir a víctimas de explotación sexual. Sin embargo, el paradero de Marita continúa siendo desconocido.

En los últimos días, una nueva pista surgió desde Paraguay, donde vecinos de la ciudad de Capiatá alertaron sobre la presencia de una mujer en situación de calle que, según ellos, podría tener rasgos similares a los de Marita. Las imágenes de la mujer circularon en redes sociales y llegaron a manos de Trimarco, quien expresó su conmoción ante la posibilidad: “Me impactó profundamente. No puedo dejar pasar ninguna pista”, declaró.

La mujer, conocida en la zona como “Doña Eva”, fue trasladada a un hospital local para recibir atención médica. A partir de ese momento, la Fundación María de los Ángeles solicitó formalmente que se le realice una prueba de ADN para descartar o confirmar cualquier vínculo con Marita Verón. Las autoridades paraguayas se comprometieron a preservar la identidad de la mujer y colaborar con el pedido argentino.

Este episodio se suma a una larga lista de pistas que, a lo largo de los años, han sido investigadas sin resultados concluyentes. En 2012, se llevó a cabo un juicio con 13 imputados acusados de integrar una red de trata vinculada al caso. Aunque todos fueron absueltos en primera instancia, la apelación permitió que algunos recibieran condenas. Ninguno aportó información certera sobre el destino de Marita.

Trimarco ha sostenido desde el inicio que su hija fue secuestrada por una red de trata y trasladada fuera del país. Su lucha derivó en reconocimientos internacionales y en la sanción de leyes clave para combatir la explotación sexual y proteger a las víctimas. “Cada pista, por mínima que sea, merece ser investigada con seriedad”, insiste la activista, que no ha cesado en su reclamo de justicia.

La aparición de esta mujer en Paraguay reabre el debate sobre las falencias del sistema judicial y la necesidad de fortalecer los mecanismos de búsqueda en casos de desaparición vinculados a redes criminales. También pone en evidencia el impacto emocional que cada novedad genera en las familias que siguen esperando respuestas.

La posibilidad de que esta pista arroje luz sobre su paradero mantiene viva la esperanza, pero también recuerda que la lucha contra la trata sigue siendo una deuda pendiente en la región.

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