La medida vigente desde enero, eleva los montos mínimos y ajusta las escalas progresivas, lo que implica devoluciones en los sueldos de febrero y un alivio inmediato para gran parte de los asalariados en relación de dependencia.
La actualización del Impuesto a las Ganancias que comenzó a regir en enero de 2026 redefine quiénes deben tributar y cuánto se les retiene. Con la suba del mínimo no imponible y la corrección de las escalas, menos empleados en relación de dependencia quedan alcanzados por el tributo y quienes continúan pagando lo harán con descuentos más bajos.
Según los nuevos valores, un trabajador soltero y sin hijos que perciba un salario neto de hasta 2,5 millones de pesos mensuales quedará exento. En el caso de quienes cobren 4 millones de pesos netos, la retención será de 187.000 pesos. Para los casados con cónyuge e hijos deducidos al 100%, el beneficio es mayor: no habrá retención para sueldos netos de hasta 3 millones de pesos, y con ingresos de 4 millones el descuento se reduce a 35.053 pesos.
La medida responde a la actualización semestral del 14,29% del Mínimo No Imponible (MNI) y de las deducciones personales, según los valores publicados por ARCA (ex AFIP). La corrección corresponde al período julio-diciembre de 2025 y se aplica de manera retroactiva al 1° de enero de 2026. Esto implica que las empresas deberán recalcular las retenciones ya practicadas y devolver a los empleados lo descontado de más en el pago de febrero.
El contador Sebastián Domínguez explicó: “Si los empleadores ya pagaron remuneraciones aplicando la tabla del año pasado, tienen que hacer el recálculo en el próximo pago de sueldos y devolver lo retenido de más”. De esta manera, los trabajadores verán reflejado el beneficio en sus recibos de sueldo de los próximos meses.
Por su parte, el economista Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal , señaló: “La actualización de las escalas es fundamental para evitar que la inflación arrastre a más asalariados hacia el impuesto. Sin correcciones periódicas, cada vez más trabajadores terminan tributando, aunque sus ingresos reales no hayan mejorado”.
Con la nueva tabla, los pisos a partir de los cuales se empieza a pagar Ganancias quedan en un sueldo bruto de 3.000.045 pesos para un trabajador soltero, 3.487.190 pesos para un casado sin hijos y 3.952.152 pesos para un casado con dos hijos. A partir de esos montos se aplica una escala progresiva de alícuotas que va del 5% al 35%, aumentando de manera gradual según el nivel de ingresos.
Actualmente, se estima que cerca de un millón de trabajadores en relación de dependencia alcanzan el Impuesto a las Ganancias. Con esta actualización, menos empleados quedarán dentro del régimen y quienes sigan tributando tendrán retenciones más bajas. Sin embargo, especialistas advierten que la inflación podría volver a empujar a más asalariados hacia el impuesto en la segunda mitad del año, cuando se realice la próxima revisión.