Una joven mendocina candidata a reina de la Vendimia contó en redes sociales el motivo íntimo que la llevó a postularse. Su emotivo relato conmovió a los mendocinos.
Mendoza ya está palpitando las fiestas departamentales de cara a la Fiesta Nacional de la Vendimia 2026. En medio de esto, una candidata a reina se volvió viral tras compartir en TikTok el verdadero motivo por el que decidió anotarse en el tradicional certamen mendocino, lejos de la competencia y más cerca de un proceso emocional que conmovió a muchos.
En su testimonio, la joven relató que los días previos a la presentación estuvieron marcados por nervios, dudas y ansiedad, al punto de no haber difundido su postulación en redes sociales. Según explicó, la foto oficial no la representaba y temía ser juzgada, especialmente por llevar tatuajes, algo que, aseguró, ya había visto generar comentarios negativos hacia otras candidatas en ediciones anteriores.
Ese miedo la llevó incluso a tomar una decisión que hoy mira con otros ojos: durante la sesión fotográfica eligió cubrir sus tatuajes con ropa de manga larga, pese a las altas temperaturas. Sin embargo, al ver que otras participantes los mostraban sin inconvenientes, comenzó a cuestionar sus propios prejuicios y la autoexigencia con la que se estaba evaluando.
“Me di cuenta de que el límite me lo estaba poniendo yo”, reflexionó en el video Milagros.
Un sueño de la infancia y una herida reciente
La joven contó además que el deseo de ser reina de la Vendimia la acompaña desde la infancia. Como parte de su relato, mostró una imagen de cuando era niña, luciendo una corona artesanal hecha por su madre, y definió esta postulación como un “sueño pendiente” que necesitaba concretar, más allá del resultado final.
Pero su decisión también estuvo atravesada por un contexto personal difícil. Reveló que en 2025 fue víctima de una estafa, una situación que impactó de lleno en su salud emocional y la llevó a atravesar un año muy duro. En ese proceso, participar del certamen se transformó en una forma de reconectarse con lo que le gusta, recuperar la confianza y volver a elegir(se).
“No lo vivo como ganar o perder”, explicó, y fue contundente: “No estoy perdiendo nada si no salgo electa”.
Lejos de centrarse en la competencia, la joven definió su participación como un acto de valentía personal. En el cierre de su mensaje, alentó a otras personas a animarse a concretar proyectos postergados, sin esperar el momento ideal ni la aprobación externa.
“Si algo te da miedo, pero lo deseás de verdad, quizás por ahí es”, expresó, y pidió buenos deseos para vivir la experiencia completa del certamen.