Un video grabado por el sacerdote Daniel Caballero expuso la presencia de vehículos involucrados en accidentes fatales, estacionados a la intemperie en pleno centro de Rivadavia. Vecinos reclaman una solución urgente ante el impacto emocional que tienen muchas víctimas que pasan por ahí.
En los últimos días, un video grabado por el sacerdote Daniel Caballero se volvió viral en las redes sociales. Es que el mendocino expuso una problemática que desde hace tiempo preocupa a los vecinos de Rivadavia: la presencia de vehículos involucrados en siniestros viales, incluso con víctimas fatales, abandonados en las calles céntricas del departamento.
En las imágenes, difundidas en redes sociales, el párroco recorre la zona y muestra varios automóviles dañados, algunos sin documentación, que permanecen a la intemperie frente a viviendas, comercios e incluso cerca de comisarías. “Esta es la decadencia de las malas decisiones, de la falta de decisiones”, expresó Caballero, visiblemente molesto por la situación.
Según denunció, Rivadavia no cuenta con playas judiciales para el traslado y resguardo de estos rodados, lo que provoca que terminen apilados en la vía pública. El sacerdote remarcó el impacto emocional que esto genera en familiares de víctimas de accidentes: “Este es un auto en el que murió una mamá. Sus hijos aún pasan por acá y lo ven todos los días. Lo mismo con aquel… y aquel”.
La publicación generó una ola de comentarios en redes sociales. Varios vecinos coincidieron en que estos autos abandonados no solo traen recuerdos dolorosos, sino que también fomentan la inseguridad, el robo de autopartes y problemas sanitarios. “Esto es mugre, peligro y tristeza en pleno centro”, sostuvo un residente.
Calles como Constitución y otras arterias clave del departamento se han convertido en depósitos improvisados. Además de afectar la estética urbana, los rodados obstaculizan el tránsito vehicular y peatonal, bloqueando esquinas y carriles.
Desde el municipio y la Policía no se han informado aún medidas concretas para resolver la situación, mientras la comunidad reclama una solución urgente que ponga fin a lo que muchos llaman “la postal del abandono” en Rivadavia.