Las empresas aplican el aumento pese a la falta de homologación oficial, mientras el Gobierno busca frenar la escalada inflacionaria. El gremio insiste en la validez del acuerdo y la recuperación del poder adquisitivo.
El último acuerdo paritario de empleados de comercio quedó en una encrucijada luego de que el Gobierno decidiera no homologarlo. A pesar de esto, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) confirmó que las principales cadenas de supermercados y comercios del país comenzaron a liquidar los incrementos pactados.
Un aumento fragmentado y sumas fijas
El convenio firmado entre Faecys y las cámaras empresarias—Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales (Udeca)—estableció un incremento del 5,4%, dividido en tres tramos:
- 1,9% en abril
- 1,8% en mayo
- 1,7% en junio
Además, los trabajadores del sector recibirán sumas fijas no remunerativas por un total de $115.000, que se integrarán al salario básico desde julio.
El Gobierno comunicó que no lo homologa
Desde el Ministerio de Economía buscan restringir los aumentos mensuales al 1%, en un intento por frenar la inercia inflacionaria. En este contexto, la Secretaría de Trabajo advirtió que el acuerdo debía ser revisado antes de su homologación, aunque hasta el momento no se aprobó formalmente.
Sin embargo, desde el gremio liderado por Armando Cavalieri sostienen que el convenio tiene cláusulas que garantizan su validez, incluso sin el visto bueno inmediato del Ejecutivo. La decisión de las empresas de aplicar los aumentos es vista por los sindicalistas como una prueba de la legitimidad del acuerdo. En respuesta, Faecys publicó las nuevas escalas salariales en su sitio oficial.
¿Reconocimiento o estrategia empresarial?
Aunque las grandes cadenas confirmaron que abonarán el aumento como un adelanto salarial, varias firmas aclararon que esto no implica reconocer formalmente el convenio rechazado por el Gobierno. Por otro lado, entidades empresarias como la Cámara de Supermercados Mayoristas (CASMA) expresaron su preocupación por el impacto económico de la medida, advirtiendo que los mayores costos podrían trasladarse a precios.
Un escenario de pérdida salarial
El sector sindical insiste en que los trabajadores ya sufrieron una pérdida salarial acumulada superior al 20% en el primer trimestre. Por ello, remarcan que los aumentos acordados son clave para recuperar el poder adquisitivo de los empleados de comercio en un contexto de alta inflación.