Tecnología para moverse mejor: cuando el deporte se vuelve más accesible

Tecnología para moverse mejor: cuando el deporte se vuelve más accesible

Tecnología y Deporte

Desde adultos mayores hasta personas que retoman la actividad física después de años de sedentarismo, cada vez más personas incorporan la actividad física gracias a soluciones digitales que adaptan rutinas, acompañan el progreso y motivan el bienestar.

La tecnología está transformando el deporte en múltiples dimensiones: desde el entrenamiento de atletas de alto rendimiento hasta la experiencia de quienes buscan moverse mejor en su vida cotidiana. Aplicaciones, sensores, plataformas digitales y dispositivos inteligentes están ampliando el acceso a la actividad física, derribando barreras y generando nuevas oportunidades para personas de todas las edades y capacidades.

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 1.300 millones de personas viven con alguna forma de discapacidad. Pero la accesibilidad deportiva no se limita a ese grupo: también incluye a adultos mayores, personas en rehabilitación, con sobrepeso o que buscan retomar el ejercicio tras años de sedentarismo. “La tecnología puede ser una aliada clave para democratizar el acceso al deporte”, afirma el fisioterapeuta Gustavo Gheller, especialista en gerontotecnología.

El uso de apps deportivas creció más del 45% en América Latina en los últimos tres años, según datos de Statista. Plataformas como Fitify, Adaptiv, Sensalus o Freeletics permiten ajustar rutinas según edad, capacidad física y objetivos personales. Algunas incorporan inteligencia artificial para adaptar los ejercicios en tiempo real, mientras que otras ofrecen seguimiento emocional, desafíos grupales y recompensas virtuales para mantener la motivación. “La clave está en adaptar el contenido a cada perfil, con ejercicios accesibles y metas realistas”, explican desde Bleta, una app argentina pensada para adultos mayores.

En Argentina, el deporte inclusivo también gana terreno en espacios públicos. En Rosario, el Newcomb —una versión adaptada del vóley— convoca a personas de 40 a 80 años en torneos mixtos. “Muchos me dicen: ‘Nunca pensé que a esta edad iba a poder hacer un deporte’”, cuenta Laura Diez, coordinadora del proyecto en la Secretaría de Deportes local. La actividad física no solo mejora la salud: también fortalece vínculos sociales y autoestima.

Un estudio reciente publicado en Lecturas: Educación Física y Deportes reveló que el uso de tecnologías de la información y comunicación (TICs) en el entrenamiento deportivo mejora significativamente el rendimiento: velocidad (+18%), resistencia (+14%) y fuerza (+13%) en comparación con métodos tradicionales. Aunque el estudio se centró en atletas de alto rendimiento, sus autores destacan que estas herramientas también pueden beneficiar a personas que recién comienzan o tienen limitaciones físicas.

Para los adultos mayores, el acceso a tecnología deportiva puede marcar una diferencia profunda. “Estimula la memoria, la creatividad y la autonomía. Reduce el deterioro cognitivo y mejora la calidad de vida”, señala la comunicadora Luciana Servente en un artículo sobre alfabetización digital en la tercera edad. Eso sí: el acompañamiento es clave para superar miedos, prejuicios y barreras de uso.

La inclusión deportiva no es solo una cuestión de dispositivos: también implica diseño universal, señalética accesible, apps con voz y contraste, y entornos que contemplen distintas capacidades. “Diseñar para los márgenes es diseñar para todos”, afirman desde el blog Aguayo, especializado en experiencia de usuario para personas mayores. Si funciona para ellos, funciona para casi todos.

En definitiva, la tecnología aplicada al deporte no solo mejora el rendimiento: también habilita el movimiento, promueve la autonomía y genera comunidad. Y lo más importante: lo hace posible para cada vez más personas.

Seguinos en