Copa menstrual: Mitos y verdades

Copa menstrual: Mitos y verdades

Muchas personas ponderan su uso antes que los tampones o toallitas femeninas. Algunas de las razones descansan en que serían más higiénicas y amables con el medioambiente, ya que son reutilizables. Mitos y verdades sobre su uso.

Poder dar con implementos que puedan hacernos sentir cómodas, seguras, y que nos faciliten la vida diaria cuando tenemos la menstruación dio lugar en el tiempo a multiplicidad de alternativas, entre las cuales se pondera entre ellas, la denominada “copa menstrual”.

¿En qué consiste la misma? Como su nombre lo indica, se trata de una copa elaborada en silicona y que tiene forma de embudo; se coloca en la vagina y permite una gran adaptación y comodidad en el cuerpo de la mujer. Además, se puede lavar y, por tanto, es reutilizable lo que hace que también se contribuya a no contaminar el medio ambiente.

Sin embargo, aún existen dudas de muchas mujeres  respecto a su uso: “Tengo miedo que se desborde y me manche”, “me da la idea de que duele”, “me resulta raro…”. Estas y otras tantas razones parecieran ser parte de los argumentos por los que aún la copa, es rechazada por muchas y aceptada por otras ¿La mejor decisión? La consulta con la o el ginecólogo de confianza, para poder elegir lo que se desee con información fundamentada desde lo profesional.

Colocación

Según explican los especialistas, la copa menstrual se coloca en la vagina, como si se tratara de un aro anticonceptivo, y se retira cuando la persona siente que esta está llena (normalmente alrededor de 12 horas). Al ser un producto muy flexible se adapta perfectamente a la cavidad vaginal, por lo que en general no se sentiría ninguna molestia.

Sin embargo, hay prejuicios y preconceptos que no faltan. Por ello, Franchesca Gnecchi, diplomada en sexualidad enumera y explica seis de los más recurrentes.

Cinco mitos sobre la copa menstrual

1)“Se puede perder en el canal vaginal y no podés sacarla”. Falso. “Esto tiene que ver con la falta de conocimiento de nuestro propio cuerpo, ya que el canal vaginal tiene un tope y luego comienza lo que es el cuello del útero”.

 2)“No es un método higiénico”. Falso. “Al no poseer químicos como las toallitas y tampones, no genera el olor que éstas sí producen”.

3)“Si tenés DIU no podes usarla”. Falso. “La copa no se pone en el mismo lugar que el DIU, éste se coloca dentro del útero para ayudar a prevenir el embarazo, mientras que la copa menstrual se sitúa en el canal vaginal para recolectar el flujo menstrual.

4) “Ver la propias sangre es desagradable”: Falso. “Son creencias del pasado en donde la menstruación era algo para ocultar. En lugar de naturalizar el sangrado, era algo para disimular, propio de la sociedad capitalista y patriarcal.

5) “Tenés que sacarla para orinar”. Falso. “Orinamos por la uretra y la copa menstrual va en el canal vaginal”.

Copa menstrual, himen y virginidad

 “Si usás la copa menstrual perdés la virginidad”: Falso. Para entender del tema, hay que hablar del himen y la copa menstrual. El himen es una membrana elástica que se encuentra cerca de la entrada de la vagina, y que durante siglos ha sido utilizado como “la prueba de la virginidad”. Cuenta con un orificio natural por donde sale la menstruación y no está cerrado completamente por razones obvias. Vale decir que también existen hímenes imperforados, pero son escasos.

La elasticidad del himen cambia de una mujer a otra y puede no romperse al tener relaciones sexuales, así como también existe la posibilidad de que se rompa al hacer alguna actividad deportiva, lo cual en ningún caso hace que dejes de ser “virgen”.

En este sentido, es importante destacar que existen copas menstruales especialmente diseñadas para esta etapa de la mujer, ya que son pequeñas, amigables con el cuerpo, hechas de silicona hipoalergénica y sin riesgo de síndrome de shock tóxico o alergias.

Con una copa menstrual no se puede perder la virginidad, pero quizás sí pueda afectar la integridad del himen, dependiendo de cuál sea su elasticidad, por eso se debe tomar una decisión informada de si se quiere utilizar, o no.

Lo importante siempre es acudir a la ginecóloga de confianza, y de acuerdo a la edad, situación y experiencia con los diferentes métodos para transitar la menstruación, elegir el que cada persona desee y le siente mejor, desde el punto de vista de la salud, la comodidad, y el consejo médico puntual para cada caso.

 

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