El conductor acompañó la consigna del desafío que fue preparar platos del mundo. Algunos lograron hacer viajar al jurado, pero otros no tuvieron ni para arrancar.
Los participantes de Masterchef tuvieron una noche complicada. Los mejores de las primeras galas tuvieron que hacer comidas del mundo. Y qué mejor invitado para esta prueba que Iván de Pineda, el segundo conductor que más viajó por el mundo (el primero es Marley, obvio).
Mica Viciconte y Tomás Fonzi tenían que hacer comidas de Egipto, Tití Fernández y Gastón Sofritti de Japón, La peque Pareto cocina de Francia, la tigresa Acuña de Inglaterra mientras que Juariu y Joaquín Levinton tuvieron que hacer comida de la India.
A la hora de cocinar, la experiencia de Iván de Pineda le sirvió un montón a los participantes que recibieron grandes consejos de la mano del conductor.
Joaquín Levinton tiene un ángel de la guarda o un don que todavía no nos damos cuenta para la cocina. Siempre lo mismo. No sabe ni por dónde arrancar, pero después termina haciendo un plato comible que lo salva de la eliminación. El programa anterior lo salvó el pescado Raúl, esta vez fue el pollo al curry que le hacía su mamá.
A Gastón Sofritti y a Tití Fernández no les fue tan bien con su comida japonesa. Martitegui fue durísimo con el joven actor.
La que la rompió fue la peque Pareto que con su plato francés enamoró al jurado. Germán no solo rescató lo bueno de su plato sino que además halagó a la deportista por su manera de cocinar, ordenada y metódica.
Su plato le valió a la Peque, su primera medalla de oro gastronómica. La judoca argentina tiene dos de esas pero por sus logros deportivos. Ahora puede sumar una más a su colección.
El que se quedó con la medalla de plata fue para Tomás Fonzi que con su plato egipcio la rompió y se va ganando al jurado programa a programa.
View this post on Instagram
Tití Fernández fue el único participante que pasó directo a la eliminación del domingo. ¿Quiénes lo acompañaran?