Un conflicto entre vecinos en Guaymallén derivó en una violenta pelea que comenzó frente a un supermercado, continuó en una dependencia policial y terminó con varios detenidos, destrozos y una agente golpeada a la que le robaron el arma reglamentaria.
Lo que empezó como una simple discusión entre particulares terminó en un escándalo con tintes de película en Guaymallén. El hecho ocurrió este jueves por la tarde, cuando una pelea entre dos grupos frente a un supermercado de Buena Nueva escaló a niveles impensados: hubo agresiones, destrozos, persecuciones, y hasta un enfrentamiento dentro de una subcomisaría, donde una mujer policía resultó herida y le robaron su arma reglamentaria.
Todo se originó en la mañana, cuando la dueña del supermercado, ubicado en calles Buenos Vecinos, fue agredida y amenazada por una mujer que luego escapó. En un primer instante, en vez de denunciar, dieron aviso a sus conocidos, quienes salieron a perseguir a los supuestos agresores.
Pero la tensión volvió a estallar horas más tarde, cerca de las 19.15, cuando un llamado al 911 alertó sobre la presencia de personas armadas en el mismo lugar.

Según informaron fuentes policiales, las víctimas escaparon a bordo de una Volkswagen Suran, mientras que los agresores los siguieron en una VW Amarok, desatando una persecución que terminó frente a la Subcomisaría ubicada en Godoy Cruz y Antonelli.
Fue allí donde el conflicto alcanzó su punto más grave: los involucrados irrumpieron en la dependencia policial, donde una auxiliar que se encontraba sola intentó intervenir, pero terminó golpeada y desarmada. En medio del caos, uno de los atacantes robó su pistola reglamentaria antes de escapar.
Minutos después, un operativo policial logró controlar la situación, detener a 4 involucrados y secuestrar una carabina. Por el momento, la investigación está en manos de la Oficina Fiscal de Guaymallén, que intenta determinar cómo fue posible que la oficial estuviera sola en la dependencia durante el ataque.
El episodio dejó además varios heridos leves, vehículos destruidos y una comunidad conmocionada por el nivel de violencia. “Vinieron a agredir a las chicas del negocio, rompieron todo y hasta amenazaron con prender fuego el local”, relató una de las testigos.
El hecho fue caratulado como lesiones, amenazas y robo agravado, y sigue bajo investigación mientras se busca recuperar el arma sustraída.