La suspensión del servicio impacta en pacientes de zonas rurales que deberán viajar varios kilómetros para ser atendidas. Profesionales advierten por los riesgos y la falta de diálogo.
El servicio de maternidad y neonatología del Hospital Carlos Saporiti dejó de funcionar y las pacientes embarazadas deberán ser trasladadas al Hospital Perrupato, en San Martín.
La medida generó preocupación entre los profesionales del hospital, quienes aseguran que no hubo comunicación formal previa. “Fue un cierre imprevisto. Nos enteramos por comentarios, incluso creo que ni los directivos sabían que se iba a cerrar”, afirmó el jefe de Ginecología, Pulio Sánchez.
El médico advirtió que la decisión impacta directamente en pacientes de zonas rurales. “Este hospital cubre un corredor de 40 a 50 kilómetros. A esas pacientes ahora se les quita la atención acá y deberán trasladarse, lo que aumenta los riesgos”, explicó.
Sánchez remarcó que en obstetricia los tiempos son determinantes. “Las pacientes llegan en trabajo de parto o con complicaciones. Muchas veces hay minutos para resolver situaciones críticas”, indicó.
También cuestionó los motivos de la medida y la falta de diálogo. “No hubo instancias de discusión. Nosotros estamos dispuestos a colaborar, a que auditen nuestro trabajo. No es un problema de calidad en la atención”, sostuvo.
Según planteó, el cierre respondería a una reorganización del sistema. “Esto parece una cuestión de volumen o de costos. Pero acá hay una población que depende de este hospital y necesita cercanía”, agregó.