“Me enseñó que todos los días es el último día”: la historia de Francisco, un niño que tiene piel de cristal

“Me enseñó que todos los días es el último día”: la historia de Francisco, un niño que tiene piel de cristal

A pesar del alto riesgo de muerte súbita, Francisco sigue creciendo y luchando. Tiene 5 años y es mendocino. Contó que en las noches le dice a su mamá que él es feliz.

Francisco es un niño de Mendoza, que tiene cinco años y, contra todo pronóstico, crece día a día luchando contra una enfermedad tan inusual como delicada, conocida como piel de cristal o piel de mariposa, una enfermedad genética que no tiene cura. 

Hoy, Francisco asiste a la salita de 5 de la escuela María Salomé Alberti de Vega y aprende, como todo pequeño, las lecciones diarias. Pero, además, enseña a los demás la importancia de seguir adelante.

Su mamá, Analía Acosta, contó a Noticiero 9 que en estos cinco años pasaron por mucha incertidumbre y que con el tiempo le han ido enseñando a tratarlo y a darle los cuidados que necesita. Lo más importante que aprendí me lo enseñó una doctora de Buenos Aires y “me enseñó que todos los días es el último día”. 

A pesar del alto riesgo de muerte súbita, Francisco sigue creciendo y luchando.  

El hecho de estar en casa era un área de confort, era como cómodo todo. Al venir al jardín descubrió otro mundo. Él dice que el jardín lo sana porque se divierte, juega“, contó Analía. 

Emocionada, su mamá contó que no imaginó llegar hasta acá. “Cuando él nació fue difícil recibir el diagnóstico y acostumbrarnos” a los cuidados necesarios. Ella contó que en verano los riesgos aumentan. “No me imaginé llegar hasta acá y soy bendecida de que va a pasar a primer grado“. 

Gracias a él, aprendí a nacer y a valorar las cosas que antes no valoraba por la rutina, el trajín de la vida, el querer tener, el hacer. Ahora valoras otras cosas, por ejemplo, para él comer un helado sin ahogarse o poder usar una zapatilla era un montón“, sumó. 

No importa el tiempo que dure, somos conscientes que su vida es como la de las mariposas, pero queremos que cada minuto sea feliz. Si me pide que le baje el cielo, de alguna manera se lo voy a bajar“, dijo.

Por su parte, Nahir Herrera, maestra de Francisco, contó cómo es el día a día en el colegio. “En cuanto nos dijeron que se sumaba a nuestro colegio, nos comunicamos con su mamá y empezamos a investigar para ver qué cuidados teníamos que tener para que él esté bien”. 

Fran es mi maestro, y de los chicos también. Todos los días aprendés algo nuevo“, dijo.  

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