La “Morocha” abuela mendocina que cumplió 100 años y la historia de cómo le ganó al Mortal Kombat de la vida

La “Morocha” abuela mendocina que cumplió 100 años y la historia de cómo le ganó al Mortal Kombat de la vida

Mendoza

Doña Morocha como le dicen históricamente, este lunes llegó a los 100 y te vamos a contar cómo esta persona que recién se encontró con un teléfono a sus 60 años, ahora, se transformó en un meme.

A Mirtha le quedan 2 y a Clint 5, pero Doña Morocha, una abuela mendocina, también de quien escribe estas palabras, les ganó a ambos. En el Mortal Kombat de la vida, esta vecina de Barriales, Maipú y ahora de Dorrego, llegó a los 100 y acabó con el jefe final  y, sin saber muy bien de que se trata, se convirtió en un meme.

En la pregunta típica a las personas que cumplen 100 “¿cuál es la receta para llegar?” no hay una, obviamente jamás abuso del alcohol ni de las comidas, pero sí se concentró en lo importante: el amor de su familia y su hijo. Alejada de la ansiedad del postmodernismo, no le importa el “like”, el “whatsapp” ni participar de una reunión de consorcio. Solo se dedicó a su familia y eso que las vivió todas.

Elba Luisa Avancini nació el 25 de agosto de 1925, sí hace 100 años, en Barriales, Junín, a los pocos años perdió a su mamá y su padre formó otra familia, estuvo al cuidado de sus tíos y como viejos patrones de estancia su vida no fue del todo fácil sobre todo en la conexión con el cariño. En ese tiempo por tener el pelo negro se le acunó el apodo de “Morocha”.

Así fue como pasaron sus primeros años de vida, estudiando un poco la primaria pero sin concluirla, hasta que luego conoció a quien fue su marido. Su historia, ahora transcurriría en Maipú y ahora como parte de una familia que se desempeñaba onda “clan”. Así fue como siguió trabajando para cocinarle a muchas personas hasta que pudo tener su casa con su esposo y su hijo. Eso fue el impulso que  la llevó a vivir tantos años:el amor y cariño a su hijo Domingo.

Luego, con el transcurso de los años, perdería a su esposo Salvador y más acá en el tiempo enfrentaría tres cánceres a los cuales también les ganó. Nunca un pero, siempre una sonrisa, aferrada a la vida. Su historia es simple, familia y ricas comidas. Inolvidables ravioles y tucos magistrales.

Hoy con 100 pirulos, sigue aferrado a lo simple, espera a su hijo como cuando él era chico, a sus dos nietos y a sus tres biznietos.

Entonces volvemos a la pregunta ¿la clave? no hay clave, aferrate a lo que realmente importa, el resto no te va a llevar a ganar el Mortal Kombat.

 

Seguinos en