La reapertura plena del principal cruce terrestre entre Argentina y Chile llega en un momento clave: tras un invierno con cierres prolongados el corredor vuelve a funcionar sin restricciones.
El Paso Internacional Cristo Redentor retomó este miércoles su horario de verano, quedando habilitado las 24 horas del día para todo tipo de vehículos. La decisión fue tomada en conjunto por las autoridades argentinas y chilenas, y marca el regreso a la normalidad luego de un invierno que obligó a mantener el corredor cerrado durante más de un mes por nevadas excepcionales.
Durante julio y agosto, el paso permaneció inhabilitado en 34 jornadas consecutivas debido a acumulaciones de nieve que superaron los tres metros en sectores críticos de la Ruta Nacional 7. Este escenario recordó inviernos históricos, como el del año 2000, cuando se registraron más de seis metros de nieve en Las Cuevas. La reapertura total llega tras intensos trabajos de despeje y coordinación binacional, que permitieron garantizar condiciones mínimas de seguridad para el tránsito.

Turismo y comercio en movimiento
La habilitación coincide con una fecha estratégica: el 18 de septiembre, cuando se celebran las Fiestas Patrias en Chile. Miles de turistas cruzarán la cordillera para disfrutar de la oferta mendocina, desde bodegas y restaurantes hasta parques de nieve como Penitentes y Los Puquios. El sector privado espera un repunte significativo en reservas y consumo, consolidando a Mendoza como destino preferido para los visitantes chilenos.
El Cristo Redentor no solo es un paso turístico, sino también un eje fundamental para el comercio internacional. El tránsito de cargas se ve favorecido por la habilitación continua, lo que agiliza la logística y reduce costos de transporte. En paralelo, otros pasos como Pehuenche y Agua Negra permanecen cerrados, reforzando la centralidad de la Ruta Nacional 7 como principal vía de conexión entre Mendoza y la Región Metropolitana de Chile.