En la previa del partido del sábado, dirigentes e hinchas destacan el esfuerzo colectivo que permitió recuperar el estadio Feliciano Gambarte. El equipo mendocino volverá a jugar en su casa y confía en el aliento de su público para seguir en carrera.
El próximo sábado a las 17, Godoy Cruz Antonio Tomba definirá su suerte en primer en el estadio Feliciano Gambarte, luego de las especulaciones que señalaron que se trasladaría al Malvinas Argentinas.
“Se hizo un esfuerzo enorme desde todo punto de vista, sobre todo económico y de tiempo, para tener un estadio que nos convoque a todos los socios e hinchas”, destacó Alejandro Chapini, dirigente de Godoy Cruz.
La expectativa es enorme: el Gambarte lucirá repleto, con una hinchada que promete acompañar con la misma pasión de siempre en un partido clave. “Los hinchas van a estar ayudando desde afuera para que el equipo pueda ganar, y los jugadores van a dejar todo dentro de la cancha. Es un desafío muy difícil, pero creemos que con el aliento y el esfuerzo de todos, vamos a hacer lo posible para superar este momento”, señalaron.
“Godoy Cruz es mucho más que una categoría”
En medio de la lucha deportiva y las presiones de fin de temporada, desde el club pidieron mantener la fe y la unidad. “Podemos decir que Godoy Cruz es más importante que una estrella o un posible descenso. Es mucho más que eso. Son 104 años de historia, de esfuerzo y de gloria deportiva” expresó Chapini.
Con esa convicción, el equipo y su gente se preparan para vivir un nuevo capítulo en el Gambarte, la casa que tanto costó recuperar y que representa el orgullo más grande de los tombinos.
“Esa palabra —la del descenso— no la voy a decir porque no me representa”, concluyeron desde el entorno del club. “Hasta el último partido vamos a dejar todo, como siempre lo hicimos. Porque Godoy Cruz es historia, identidad y amor por los colores.”