El inmueble estaba ubicado en calle Necochea al 500 y había sido señalado por vecinos como un lugar donde se escondían delincuentes. Durante el operativo se detectaron personas con medidas judiciales pendientes y se constataron graves problemas edilicios y sanitarios.
Un inmueble abandonado que era utilizado como lugar de permanencia y refugio de personas fue demolido en pleno centro de Mendoza, luego de una serie de denuncias vecinales y relevamientos que advirtieron sobre su vinculación con distintos hechos delictivos. El procedimiento se realizó en una propiedad ubicada en calle Necochea y Chile, donde fueron desalojadas 11 personas y se retiraron residuos acumulados.
El operativo fue llevado adelante por la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, junto con personal del Ministerio de Seguridad y Justicia y la Policía de Mendoza. Durante la intervención se identificó a personas que registraban medidas judiciales pendientes y dos de ellas fueron detenidas.
La propiedad ya había sido intervenida administrativamente en agosto, luego de que distintos informes policiales y técnicos advirtieran sobre las condiciones de abandono del lugar y los riesgos que representaba para quienes viven y circulan por el sector.
Denuncias vecinales y antecedentes policiales en el inmueble de calle Necochea
La intervención comenzó a partir de reiterados reclamos de vecinos, que alertaron sobre la presencia de personas que permanecían en el inmueble durante distintos momentos del día. Los reportes fueron realizados a través del sistema Ojos en Alerta.
A esos reclamos se sumaron antecedentes de intervenciones policiales en la propiedad y sus alrededores. Según los relevamientos oficiales, allí se habían realizado identificaciones y aprehensiones de personas con medidas judiciales pendientes, además de procedimientos vinculados con estupefacientes.
Uno de los informes determinantes fue elaborado el 5 de agosto por la Unidad Ciclística de Acción Rápida (UCAR) de Capital. En ese documento se advirtió que la construcción abandonada era utilizada frecuentemente como refugio después de la comisión de hechos delictivos.
Graves problemas edilicios y sanitarios: por qué decidieron demolerlo
Durante las inspecciones también se detectaron importantes condiciones de deterioro que representaban un riesgo para la seguridad. El inmueble tenía sectores derrumbados, estructuras con peligro de colapso y accesos sin cerramientos.
Además, se constató la acumulación de residuos y la presencia de roedores, en un contexto de abandono y falta de condiciones sanitarias adecuadas. Los informes señalaron que la propiedad no tenía ocupación residencial permanente y que era utilizada ocasionalmente para pernoctar.
Frente a este escenario, se resolvió avanzar con la demolición para impedir que el lugar continuara siendo utilizado como aguantadero y evitar posibles accidentes derivados del estado de la construcción.
Como medida complementaria, también se dispuso el tapiado del inmueble, con el objetivo de impedir nuevos ingresos y prevenir futuras ocupaciones.
Ley Antiaguantaderos: Mendoza ya inició más de 70 expedientes
La intervención en calle Necochea forma parte de una política provincial destinada a actuar sobre propiedades utilizadas para cometer, planificar u ocultar delitos, así como sobre inmuebles abandonados o deteriorados que puedan representar un riesgo para la seguridad pública.
El procedimiento comenzó a implementarse mediante un esquema administrativo y luego quedó respaldado por la Ley Antiaguantaderos 9727, aprobada por la Legislatura de Mendoza en septiembre.
En ese marco, el Ministerio de Seguridad y Justicia informó que inició más de 70 expedientes y concretó 24 intervenciones. Las medidas incluyen demoliciones, tapiados y otras acciones preventivas para impedir que determinados inmuebles continúen siendo utilizados con fines delictivos o representen un peligro para el entorno.