Con ingredientes simples como vinagre, limón o maicena, es posible lograr resultados profesionales y cuidar el ambiente al mismo tiempo. En tiempos de ajuste doméstico, recuperar fórmulas caseras se vuelve una estrategia eficaz para ahorrar, prevenir residuos y mejorar el bienestar cotidiano.
Limpiar los vidrios del hogar suele ser una de las tareas más postergadas, especialmente cuando se trata de ventanales grandes o superficies difíciles de alcanzar. Sin embargo, lograr un acabado brillante y sin vetas no requiere productos costosos ni herramientas especiales. Cada vez más personas optan por soluciones caseras y accesibles para mantener sus ventanas y espejos en óptimas condiciones, sin resignar calidad ni resultados.
Según una encuesta realizada por la consultora Kantar en 2024, el 68% de los hogares argentinos prioriza el uso de productos de limpieza económicos y naturales, especialmente en contextos de inflación y ajuste doméstico. Entre los ingredientes más utilizados se destacan el vinagre blanco, el jugo de limón, el alcohol tradicional y, sorprendentemente, la cebolla, que ha ganado popularidad por su poder desengrasante y antiempañante.
La influencer Karen Shields, especializada en limpieza sustentable, recomienda una fórmula simple: “Mezclás dos partes de agua con una parte de vinagre blanco, lo aplicás con una escobilla de goma y lo secás con papel de diario. Es un método que no falla y deja los vidrios como nuevos”. Este truco, además de ser económico, evita el uso de químicos agresivos que pueden irritar la piel o dejar residuos en el ambiente.
Otro método que ha ganado adeptos es el uso de maicena combinada con agua y vinagre. Esta mezcla, aplicada con atomizador, permite remover grasa acumulada y marcas difíciles sin dañar la superficie. En zonas de clima seco como Mendoza, donde el polvo en suspensión es frecuente, este tipo de soluciones caseras se vuelve especialmente útil para mantener los vidrios limpios por más tiempo.
La cebolla, por su parte, se posiciona como un ingrediente inesperado pero eficaz. “La cebolla contiene compuestos sulfurosos que ayudan a disolver la suciedad más rebelde. Frotarla directamente sobre el vidrio y luego pasar un paño seco puede dejar un acabado impecable”, explica el especialista en química doméstica Pablo Gutiérrez. Además, no deja olores desagradables ni requiere enjuague posterior.
@zenakleanservices A mi siempre me daba miedo limpiar las pantallas de televisores y computadoras en la casa de mis clientes, pero encontré la solución, pruébalo y me cuentas colega #housecleaning #cleaningbusiness #housecleaningtips #cleaningtiktok #housecleaningservice ♬ sonido original – ZenaKlean | House Cleaning
Desde el punto de vista ambiental, estas alternativas caseras también representan una ventaja. Reducen el uso de envases plásticos, minimizan la exposición a sustancias tóxicas y promueven un consumo más consciente. En ese sentido, organizaciones como EcoMendoza recomiendan incorporar estos hábitos como parte de una rutina de limpieza sustentable y económica, especialmente en hogares con niños o mascotas.