Una investigación detectó certificados de vacunación falsos en Mendoza: familias de San Rafael habrían pagado para simular dosis inexistentes en un centro de salud de Las Heras, donde un enfermero fue apartado y es investigado por cohecho.
Una investigación en Mendoza puso al descubierto una maniobra ilegal vinculada a la emisión de certificados apócrifos de vacunación. El caso involucra a un enfermero —ya separado de sus funciones— y a familias de San Rafael, quienes habrían pagado importantes sumas de dinero para simular la inmunización de sus hijos sin que las dosis fueran aplicadas.
Según se desprende de la pesquisa, las familias, que se manifestaban abiertamente como antivacunas, figuraban en los registros oficiales con el calendario completo de vacunación de sus hijos. Esto despertó sospechas en el sistema sanitario, especialmente porque los trámites se realizaban en el Centro de Salud 22 de Las Heras, a varios kilómetros de su lugar de residencia.
De acuerdo con la información preliminar, se abonaban cerca de 170 mil pesos por cada certificado falso. En los casos donde el esquema requería más de una dosis, se sumaban aproximadamente 60 mil pesos adicionales por cada aplicación que, en realidad, nunca se concretaba. Sin embargo, las vacunas sí eran cargadas en el sistema, generando un registro oficial inexistente.
La directora general de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud, Sandra Gómez, explicó que la maniobra fue detectada gracias a los sistemas de seguimiento y trazabilidad de vacunación. Un profesional de la zona sur advirtió inconsistencias al identificar a un grupo antivacunas cuyos hijos aparecían como correctamente inmunizados.
A partir de esa alerta, se inició una investigación interna que permitió reconstruir el circuito: las familias se contactaban con el enfermero, quien habría sido el encargado de generar tanto los certificados como la carga de datos falsos en el sistema sanitario.
Si bien aún no se ha precisado la cantidad exacta de personas involucradas ni de certificados emitidos, las autoridades indicaron que el número no sería elevado. No obstante, aclararon que el análisis es minucioso debido a que cada caso puede incluir múltiples dosis según la edad de los menores.
La causa avanza bajo la figura de cohecho y ya tomó intervención la Justicia. Desde el Ministerio remarcaron que la detección se produjo en una etapa temprana, lo que habría permitido frenar la maniobra antes de que se extendiera en el tiempo.
El caso genera preocupación no solo por la falsificación de documentación oficial, sino también por el riesgo sanitario que implica la falta de vacunación en menores, en un contexto donde la provincia intensifica las campañas de prevención.