A pesar de que la madre enviaba certificados justificando el ausente, la situación generaba preocupación en la escuela.
La justicia buscaba a una joven de 16 años que desde el 6 de mayo no iba a la escuela. Tras la denuncia de los directivos y el pedido de paradero la madre se presentó con la menor en la fiscalía. Declararon que no estaba yendo a clases porque la quería cambiar de colegio. La adolescente se encuentra en buen estado de salud.
La luz de alarma se encendió después de varios días de inasistencias. A pesar de que la madre enviaba certificados justificando el ausente, la situación generaba preocupación en la escuela donde la menor cursaba 4to año.
Tras llegar al límite permitido de faltas, las directoras de la escuela privada Thomas Edison decidieron citar a la madre, quien en varias oportunidades se presentó en dirección.
El protocolo que llevaron adelante en conjunto con el equipo técnico interdisciplinario, contemplo la visita de profesionales al domicilio de la familia, sin embargo, los resultados fueron negativos. De allí la actuación del Ministerio Publico fiscal que realizo un pedido de paradero para dar con la menor.
Finalmente, este miércoles al medio día, la madre se presentó con su hija frente a la fiscal Andrea Lazo. Declaró que dejó de ir al colegio “porque quería cambiarla de institución” y que ya lo había explicado en la escuela. Además justifico que no la encontraron porque hace dos años se habían mudado.
Lejos de cerrar el caso, esta situación en particular vuelve a encender la luz de alarma sobre la deserción y el abandono escolar, algo que es más frecuente de lo que muchos piensan.