El gobernador Alfredo Cornejo defendió el orden fiscal de Mendoza, detalló el apoyo financiero al sector y planteó que la vitivinicultura necesita reformas nacionales para mejorar la competitividad y ampliar las exportaciones.
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, realizó un fuerte balance de gestión y analizó el presente de la industria vitivinícola durante su discurso en el tradicional desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), uno de los eventos centrales de la agenda política y empresarial de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2026.
Ante empresarios, productores, dirigentes y autoridades nacionales —entre ellas la vicepresidenta Victoria Villarruel— el mandatario provincial defendió el modelo de administración fiscal de Mendoza, destacó el apoyo financiero al sector agroindustrial y reclamó reformas económicas a nivel nacional para mejorar la competitividad de la actividad.
Cornejo comenzó su intervención con un saludo a toda la cadena vitivinícola, “desde el productor más chico al más grande, desde el elaborador más chico al más grande y fundamentalmente a sus trabajadores”, y remarcó la importancia institucional del encuentro anual para realizar balances y discutir el rumbo del sector.
“Siempre se habla de crisis y oportunidades, pero para quienes estamos al frente del gobierno y para quienes representan al sector privado es necesario hacer ese balance y hacerlo público”, afirmó.
Un Estado “ordenado y previsible”
El gobernador defendió las políticas de orden fiscal implementadas en Mendoza durante la última década y sostuvo que la provincia logró reducir de forma sostenida el peso del gasto corriente sobre su Producto Bruto Geográfico.
Según explicó, el gasto corriente bajó cuatro puntos en relación al producto en los últimos años, una reducción que calificó como difícil de encontrar en otras jurisdicciones del país.
“Significa que Mendoza eligió no vivir del desborde, no sostener privilegios improductivos y no hacer crecer el gasto por inercia”, afirmó.
En ese marco, comparó el proceso provincial con el ajuste que impulsa el presidente Javier Milei a nivel nacional, aunque remarcó que en Mendoza el orden fiscal no implicó frenar la inversión pública.
El mandatario señaló que la provincia mantuvo la inversión de capital entre el 1,5% y el 2% del producto y que actualmente se incrementa gracias al Fondo del Resarcimiento, destinado principalmente a infraestructura productiva como obras hídricas, caminos y energía.
El rol del Estado en la vitivinicultura
Cornejo sostuvo que la vitivinicultura atraviesa una reconfiguración global marcada por cambios en el consumo y en los canales de comercialización, y planteó que el Estado no debe intervenir en precios ni cantidades dentro del mercado.
“El Estado no debe regular ni precios ni cantidades. Intervenir como se hacía antes solo posterga la adaptación de un sector que debe ajustarse a la oferta y la demanda”, señaló.
En cambio, consideró que el rol estatal debe enfocarse en generar condiciones para la competitividad: crédito accesible, sanidad agrícola, infraestructura hídrica, promoción internacional y herramientas de protección frente a riesgos climáticos.
Más financiamiento para productores
Durante su discurso, el gobernador detalló una serie de instrumentos financieros que la provincia puso a disposición del sector, especialmente orientados a pequeños productores.
Entre ellos mencionó la operatoria de cosecha y acarreo destinada a viñateros de hasta 20 hectáreas, con financiamiento cercano al 20% anual, por debajo de las tasas de mercado que oscilan entre el 34% y el 49%.
También destacó líneas para elaboración de productos vitivinícolas de hasta 300 millones de pesos, financiamiento para inversiones como malla antigranizo o eficiencia hídrica con plazos de hasta diez años y subsidios del 50% en las tasas de créditos para protección contra granizo.
Además, resaltó acuerdos con el Banco de la Nación Argentina para facilitar créditos a pymes durante la vendimia y líneas especiales para exportadores con tasas subsidiadas.
Según detalló, el presupuesto ejecutado en 2025 para apoyo directo al sector agropecuario superó los 107.000 millones de pesos, incluyendo programas como la lucha contra la lobesia botrana a través del ISCAMEN y acciones de promoción internacional mediante ProMendoza.
Si se suman beneficios impositivos, subsidios operativos e inversiones en infraestructura hídrica, el aporte total al agro mendocino alcanzó los 149.000 millones de pesos.
Competitividad y reformas nacionales
Pese a ese respaldo provincial, Cornejo advirtió que el crecimiento del sector depende de variables macroeconómicas que están fuera de la órbita provincial.
“Resulta muy difícil crecer sin una economía con crédito a tasas reales bajas, sin un mercado interno con capacidad de compra y sin acuerdos internacionales que amplíen las exportaciones”, sostuvo.
En ese sentido, expresó el respaldo de Mendoza a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y planteó que el próximo paso debe ser una reforma tributaria que reduzca los costos de producción.
También destacó avances en comercio exterior, como la equiparación del arancel del 10% con Chile para el ingreso de vinos argentinos al mercado de Estados Unidos, lo que eliminó una desventaja histórica.
Promoción internacional y nuevos negocios
Cornejo anunció además la continuidad de estrategias de promoción internacional para el vino mendocino, entre ellas una nueva edición de Vinexpo Explore dedicada al vino a granel, que se realizará en Mendoza del 8 al 10 de junio.
El evento reunirá a 25 compradores internacionales con 50 bodegas argentinas enfocadas en ese segmento.
Asimismo, el calendario de promoción para 2026 contempla la participación en ferias internacionales como Wine Paris, ProWein Alemania, Vinexpo América, ProWein San Pablo y encuentros comerciales en Ámsterdam.
Impulso a los jugos naturales
En otro tramo de su discurso, el gobernador anunció que Mendoza impulsará junto a la Coviar y al Gobierno de San Juan un proyecto de ley nacional para promover el uso de jugos naturales de fruta en la elaboración de bebidas.
La iniciativa apunta a desalentar el uso de azúcares agregados y fomentar el consumo de productos naturales, además de impulsar el desarrollo de economías regionales vinculadas a la producción frutícola.
“Sin productores no hay industria”
En el cierre, Cornejo remarcó que la cadena vitivinícola debe garantizar la sostenibilidad de los productores primarios. “No existe producción vitivinícola sin productores. Sin productores no hay industria”, afirmó.
Y concluyó con una reflexión en el marco de los 90 años de la Vendimia: “Noventa años no se festejan con nostalgia. Se festejan con convicción, con la certeza de que esta industria tiene futuro”.