Alerta por el Súper Niño: cuáles son las zonas de Mendoza con mayor riesgo aluvional

Alerta por el Súper Niño: cuáles son las zonas de Mendoza con mayor riesgo aluvional

Pronóstico del tiempo

Ante la posibilidad de una primavera y un verano con mayor frecuencia de tormentas, Mendoza reforzó su plan de prevención aluvional. El Gobierno elaboró un mapa para identificar los sectores más sensibles y destinó $1.000 millones a la Dirección de Hidráulica para reforzar maquinaria, mantenimiento y limpieza de cauces y colectores.

La llegada del fenómeno de El Niño encendió las alarmas en Mendoza por la posibilidad de que durante la primavera y el verano aumente la frecuencia de tormentas intensas, con precipitaciones capaces de generar crecidas rápidas y complicaciones en zonas urbanas y productivas. Frente a este escenario, la Provincia puso en marcha un operativo preventivo para identificar los sectores con mayor exposición al riesgo aluvional y reforzar la limpieza de cauces y colectores.

El plan incluye un mapa de zonas sensibles elaborado por el Gobierno y la Dirección de Hidráulica, que permite establecer cuáles son los puntos que requieren trabajos con maquinaria propia y cuáles necesitarán la contratación de equipos externos. El objetivo es anticiparse a posibles lluvias fuertes y mejorar la capacidad de escurrimiento del agua.

Además, la Dirección de Hidráulica recibió un refuerzo presupuestario extraordinario de $1.000 millones, destinado a sostener la operatividad, reparar maquinaria pesada, adquirir insumos y contratar equipos para intervenir en colectores y cauces estratégicos.

Cuáles son las zonas de Mendoza con mayor riesgo aluvional

El mapa elaborado por las autoridades distingue los sectores según la necesidad de intervención. Los puntos celestes corresponden a lugares donde Hidráulica puede trabajar con equipamiento propio, mientras que los puntos naranjas requieren la contratación de maquinaria y personal externo.

Entre los sectores identificados aparecen distintos cauces del sur provincial, además de puntos específicos del Gran Mendoza y otras áreas productivas.

En el sur se encuentran sectores vinculados con Valle Grande, el río Diamante, el río Colorado, el colector Rousson y otros cauces que forman parte del esquema de prevención. En el caso del río Diamante, uno de los puntos requiere específicamente la contratación de un equipo externo para realizar los trabajos de mantenimiento y despeje.

Dentro del Gran Mendoza, uno de los sectores incluidos en el mapa es San Isidro, donde se encuentra el colector vinculado al sistema de Dique Papagayos.

La zona presenta una particular complejidad debido al crecimiento urbano de los últimos años. Según se explicó durante el relevamiento, algunas viviendas llegaron a instalarse sobre sectores correspondientes al antiguo cauce seco del colector.

La situación llevó incluso a que Hidráulica erradicara dos viviendas debido al riesgo que representaban ante una eventual crecida o ante la necesidad de que el colector funcione para conducir el agua proveniente del piedemonte.

Los Corralitos: preocupación por el Canal Pescara

Otro de los puntos señalados en el mapa es el Canal Pescara, aunque en este caso la zona que genera especial preocupación es Los Corralitos, en Guaymallén.

En ese sector, vecinos del barrio San Vicente recordaron las inundaciones registradas durante episodios anteriores de lluvia, cuando el agua ingresó a numerosas viviendas y llegó, según sus testimonios, hasta las rodillas.

Los vecinos aseguran que solicitaron al municipio una limpieza más profunda de las acequias y canales, además de trabajos de dragado para aumentar la capacidad de escurrimiento. En Los Corralitos, los habitantes también plantearon su preocupación por el crecimiento de nuevos barrios en sectores que históricamente tuvieron problemas de inundaciones.

Según relataron, algunos desarrollos urbanos se construyeron en zonas donde el agua ya había generado inconvenientes durante lluvias anteriores.

Los vecinos consideran que la expansión urbana modificó las condiciones de escurrimiento y aumentó la cantidad de personas y viviendas expuestas. A esto se suma otro problema: la acumulación de basura en acequias y canales, que puede reducir la capacidad de conducción justo cuando más se necesita.

La prevención del riesgo aluvional en Mendoza no depende únicamente de las obras públicas. Durante el relevamiento realizado en Los Corralitos, los propios vecinos reconocieron que existe responsabilidad de la comunidad por la cantidad de residuos que terminan en acequias y canales.

El Niño traerá más tormentas durante la primavera y el verano

El fenómeno de El Niño ya está instalado y, según explicó un investigador del CONICET, su fase cálida se caracteriza por temperaturas del océano superiores al promedio.

En el caso particular de este año, la anomalía es más marcada y por eso se utiliza la expresión “Súper Niño” para describir la intensidad del fenómeno.

Durante el invierno, uno de sus efectos más importantes en Mendoza fue el incremento de las nevadas en alta montaña. Según la explicación brindada por el investigador, en el norte de la provincia las precipitaciones níveas llegaron a ser prácticamente el doble del promedio.

Ahora, con el comienzo del período cálido, el comportamiento esperado es diferente.

Qué puede pasar con las lluvias y tormentas en Mendoza

Para la primavera y el verano se espera una mayor frecuencia de tormentas convectivas, con posibilidad de eventos más intensos y períodos más cortos entre una tormenta y otra. El investigador explicó que Mendoza recibe parte de los efectos del fenómeno, aunque el impacto más fuerte de El Niño se concentra en el noreste argentino.

En la provincia, el principal efecto durante los próximos meses estaría asociado con más tormentas y precipitaciones estivales, además de la posibilidad de episodios de granizo.

Uno de los escenarios que más preocupa es la posibilidad de que se produzcan lluvias sobre sectores donde todavía permanece la nieve acumulada.

Según explicó el investigador, esa combinación puede generar aumentos rápidos de los caudales tanto en los ríos principales como en algunos arroyos. Por eso, las tareas preventivas no se limitan a las zonas urbanas. También se trabaja sobre sectores productivos y cauces estratégicos de distintos puntos de la provincia.

La Dirección de Hidráulica mantiene una planificación permanente y establece prioridades según el nivel de riesgo de cada sector.

Hidráulica recibió $1.000 millones para reforzar la prevención

El Gobierno provincial destinó un refuerzo presupuestario de $1.000 millones a la Dirección de Hidráulica para afrontar esta campaña preventiva.

El dinero está destinado principalmente a sostener la operación de la maquinaria pesada, incluyendo combustible, lubricantes, repuestos, reparaciones, cubiertas y baterías, además de permitir la contratación de equipos externos.

El objetivo es contar con las herramientas necesarias para intervenir en los puntos donde la maquinaria disponible no resulta suficiente.

La repartición también trabaja en la recuperación de equipos que se encontraban fuera de servicio y necesita sumar operadores para acompañar la incorporación de nueva maquinaria.

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