Una mujer murió tras recibir un disparo en un violento episodio ocurrido en Guaymallén. Por el hecho hay un policía detenido, acusado de haber integrado el grupo desde donde se efectuaron los tiros.
Una mujer fue asesinada de un disparo en la puerta de su vivienda y la principal sospecha recae sobre un efectivo de la Policía de Mendoza, que por estas horas permanece detenido. La Justicia investiga un presunto ajuste tras un conflicto a la salida de un boliche de la zona.
Según confirmaron fuentes oficiales, la víctima fue identificada como Cynthia Rodríguez, de 39 años, quien murió en el acto luego de recibir un impacto de bala en el costado izquierdo del pecho.
El crimen ocurrió en la zona de 25 de Mayo y Remedios de Escalada, donde funciona un boliche nocturno que, según vecinos, suele generar conflictos en reiteradas ocasiones. De acuerdo a las primeras reconstrucciones, el episodio se habría desencadenado tras una discusión entre cuidacoches y un grupo de personas que se retiró del lugar y regresó minutos después.
La investigación sostiene que el grupo volvió en un vehículo, descendió armado y efectuó al menos cinco disparos contra una propiedad donde creían que se encontraban los involucrados en el altercado previo. En ese momento, la mujer salió a cerrar el portón de su casa y recibió el tiro mortal.
Familiares trasladaron a la víctima por sus propios medios al Hospital Central, pero los médicos constataron que ya había ingresado sin signos vitales.

Uno de los puntos clave de la causa es que el arma utilizada no sería reglamentaria. Según confirmaron desde la Inspección General de Seguridad, el disparo habría sido realizado con un arma calibre .380, distinta a las pistolas 9 milímetros que utiliza la Policía de Mendoza.
El efectivo investigado presta funciones en la Comisaría Séptima y lleva alrededor de ocho años en la fuerza. Hasta el momento no registra antecedentes disciplinarios, aunque continúa detenido preventivamente mientras se define su situación procesal.
Desde el organismo de control señalaron que el policía habría estado dentro del grupo desde el cual se originaron los disparos, aunque aún resta determinar quién accionó el arma. Por ahora, no fue formalmente imputado, pero la causa avanza bajo la órbita de la Fiscalía de Homicidios, a cargo de Claudia Rodríguez.
Si bien en un primer momento se habló de un conflicto vinculado al cobro informal de estacionamiento, los investigadores no descartan que el trasfondo esté relacionado con venta de drogas en la zona y disputas previas entre distintos grupos.