Vínculos de pareja, ¿te sentís solo estando con alguien?

Vínculos de pareja, ¿te sentís solo estando con alguien?

La soledad es una emoción compleja que a menudo asociamos con la ausencia de compañía. Sin embargo, existe una paradoja dolorosa: la soledad en pareja.

La soledad es un sentimiento que puede surgir incluso cuando compartimos nuestra vida con alguien, una sensación de aislamiento profundo a pesar de la presencia física del otro. ¿Cómo es posible sentirse solo cuando se está acompañado? Esta experiencia, más común de lo que se cree, puede ser un indicio de que algo fundamental en el vínculo necesita ser revisado.

“Sentirse solo dentro de una relación no es simplemente la falta de actividades compartidas, sino una desconexión a nivel emocional y psicológico. Puede manifestarse como la sensación de que tus pensamientos, sentimientos y necesidades no son comprendidos o validados por tu pareja. Es como hablar en un idioma diferente, donde las palabras se pronuncian pero el significado se pierde en el aire”, apunta el psicólogo bonaerense Marcelo Ceberio.

-¿Por qué aparece la soledad en la pareja?

 

Varias son las razones que pueden llevar a esta dolorosa experiencia:

Falta de comunicación genuina: La comunicación superficial, donde se evitan los temas profundos o conflictivos, es una de las principales causas. Si no hay espacio para la vulnerabilidad, para compartir miedos, sueños o frustraciones, la conexión se atrofia. Las conversaciones se limitan a lo logístico, dejando de lado el rico mundo interior de cada uno.

Distancia emocional: Con el tiempo, la rutina y las responsabilidades pueden erosionar la intimidad. Las caricias, las miradas cómplices y los pequeños gestos de afecto pueden disminuir, llevando a una sensación de lejanía. La falta de interés genuino por el día a día del otro, o la incapacidad de conectar con sus emociones, crea un abismo silencioso.

Expectativas no satisfechas: Cada persona llega a una relación con un bagaje de expectativas. Si estas no son expresadas, comunicadas o si son irrealistas, la frustración puede generar una brecha. Sentir que el otro no cumple con lo que esperamos de un compañero puede llevarnos a sentirnos incomprendidos y, por ende, solos.

Crecimiento individual divergente: Es natural que las personas evolucionen. Sin embargo, si el crecimiento de cada miembro de la pareja toma caminos muy distintos, sin puntos de encuentro o sin un esfuerzo consciente por entender y apoyar las nuevas facetas del otro, la sintonía se pierde. Los intereses y valores que antes los unían pueden desvanecerse, dejando a uno o a ambos sintiéndose ajenos al mundo del otro.

Miedo a la vulnerabilidad: A veces, el miedo a ser juzgado, rechazado o herido nos impide mostrarnos tal cual somos. Si uno o ambos miembros de la pareja evitan la vulnerabilidad, se construye una barrera invisible que impide la verdadera intimidad. Sin ella, la conexión profunda es imposible, y la soledad se instala.

Ignorar las necesidades propias: En un intento por complacer al otro o por mantener la paz, a veces dejamos de lado nuestras propias necesidades y deseos. Esto puede llevar a una sensación de resentimiento y a la pérdida de la propia identidad dentro de la relación, lo que inevitablemente conduce a la soledad.

El impacto y el camino hacia la reconexión

“La soledad en pareja no solo afecta a los individuos, generando tristeza, ansiedad o baja autoestima, sino que también debilita el vínculo. Puede llevar a la apatía, a la búsqueda de consuelo fuera de la relación (no necesariamente en otra persona, sino en distracciones o evasiones) y, en última instancia, a la ruptura”, apunta Ceberio.

Reconocer este sentimiento es el primer paso. Si te sentís solo estando en pareja, es crucial abordarlo. Aquí algunas estrategias:

  • Comunicación abierta y honesta: Busquen momentos para hablar sin interrupciones, expresando sus sentimientos y necesidades de forma clara y respetuosa. Escuchen activamente al otro, sin juzgar, intentando comprender su perspectiva.
  • Reconectar emocionalmente: Dediquen tiempo de calidad juntos, hagan actividades que disfruten ambos, reaviven la chispa a través de gestos de cariño, contacto físico y expresiones de aprecio. Recuerden qué los unió en primer lugar.
  • Espacio individual: Es importante mantener la individualidad. Tener intereses propios, amigos y tiempo a solas puede enriquecer la relación, permitiendo que cada uno traiga nuevas experiencias y perspectivas al vínculo.
  • Buscar ayuda profesional: Si la desconexión es profunda y persistente, la terapia de pareja puede ofrecer herramientas y un espacio seguro para explorar las causas de la soledad y aprender nuevas formas de interactuar y conectar. Un profesional puede guiar el proceso de reconstrucción de la intimidad.
  • Reevaluar el vínculo: En algunos casos, la soledad persistente puede ser una señal de que la relación ya no es saludable o que los caminos de ambos son irreconciliables. Es un momento para reflexionar si el vínculo sigue siendo el adecuado para ambos.

“Sentirse solo en pareja es una señal de alarma, pero también una oportunidad. Es una invitación a mirar hacia adentro, a la relación, y a tomar acciones para sanar la desconexión. La intimidad y la compañía genuina no se dan por sentadas; se construyen y se nutren día a día con esfuerzo, comunicación y amor. Reconocer la soledad es el primer paso para volver a sentirse acompañado, de verdad”. concluyó el profesional.

El psicólogo estuvo en Cada Día, mirá la nota

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