Ronquidos y apnea del sueño, el abordaje kinésico para un descanso reparador

Ronquidos y apnea del sueño, el abordaje kinésico para un descanso reparador

Los ronquidos y las apneas no son solo una molestia sonora para quienes comparten la habitación; son señales de alerta sobre nuestra salud respiratoria y cardiovascular. Al ser un problema multifactorial, su resolución exige un equipo interdisciplinario, incluyendo al kinesiólogo.

Al ser un problema multifactorial, la aparición de ronquidos y apneas exige un equipo interdisciplinario. “Mientras el otorrinolaringólogo descarta patologías estructurales, la kinesiología emerge como una herramienta clave para rehabilitar la musculatura orofaríngea, liberar tensiones mecánicas y restaurar la correcta dinámica de la respiración”, argumenta Pablo Valdivieso, médico kinesiólogo

Dormir bien es uno de los pilares de la salud, pero para millones de personas, el descanso se ve interrumpido por ronquidos crónicos o episodios de apnea (pausas en la respiración). “Estos trastornos suelen ser la manifestación de un colapso de las vías aéreas superiores durante el sueño. Debido a su complejidad, el abordaje debe ser necesariamente integral. No existe una solución única, sino un camino de diagnóstico y tratamiento que involucra a varios profesionales de la salud”, detalla el profesional.

El primer paso: El diagnóstico médico

Ante la presencia de ronquidos o cansancio extremo durante el día, la consulta con el otorrinolaringólogo (ORL) es ineludible. Este profesional es el encargado de realizar una evaluación anatómica detallada para descartar desviaciones de tabique, hipertrofia de cornetes, pólipos o amígdalas excesivamente grandes que puedan estar obstruyendo el paso del aire. Sin este diagnóstico médico previo, cualquier tratamiento posterior carecería de base sólida. Una vez descartadas o tratadas las causas quirúrgicas o patológicas, entra en juego el factor funcional y mecánico.

El rol de la kinesiología

“Muchos pacientes se sorprenden al saber que un kinesiólogo puede ayudarlos a dejar de roncar. La kinesiología especializada en el sistema respiratorio y en la reeducación orofacial se enfoca en los componentes que el paciente sí puede entrenar y mejorar:

  1. Fortalecimiento muscular (terapia miofuncional): Los ronquidos suelen producirse porque los músculos de la garganta, la lengua y el paladar blando se relajan excesivamente durante el sueño. El kinesiólogo trabaja con ejercicios específicos para tonificar estos músculos, evitando que colapsen y bloqueen la vía aérea.
  2. Liberación de tensiones mecánicas: Muchas veces, tensiones en la zona cervical, el cuello y la mandíbula (frecuentemente ligadas al bruxismo) afectan la posición de la laringe. El tratamiento manual kinésico ayuda a liberar estas restricciones, permitiendo una apertura más natural de las vías respiratorias.
  3. Reeducación respiratoria: Gran parte de los roncadores son “respiradores bucales”. El kinesiólogo entrena al paciente para recuperar la respiración nasal fisiológica, mejorando la capacidad pulmonar y la eficiencia del intercambio gaseoso.

Un problema multifactorial

“Es fundamental entender que el ronquido es el resultado de una suma de factores. El sobrepeso, el consumo de alcohol, la posición al dormir y el estrés influyen directamente. Por ello, el tratamiento es un rompecabezas donde cada pieza cuenta:

  • Nutrición: Para reducir el tejido graso en la zona del cuello.
  • Odontología: Para evaluar el uso de dispositivos de avance mandibular si fuera necesario.
  • Kinesiología: Para el entrenamiento muscular y la liberación de tensiones”

La sinergia como solución

Abordar los ronquidos y la apnea desde la kinesiología ofrece una alternativa no invasiva y sumamente efectiva para mejorar la calidad de vida. No se trata simplemente de “hacer silencio” por la noche, sino de asegurar que el cuerpo reciba el oxígeno que necesita para repararse.

“La clave del éxito reside en la constancia del paciente con los ejercicios y en la comunicación entre los profesionales. Si logramos liberar las tensiones mecánicas y fortalecer la musculatura que sostiene nuestras vías aéreas, el camino hacia un sueño profundo y reparador estará mucho más cerca”, concluyó Valdivieso.

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