La “profe” de inglés mendocina, que lleva una década como rescatista

La “profe” de inglés mendocina, que lleva una década como rescatista

En la semana del día del animal, ElNueve.com entrevistó a Laura de la Llana, una de las innumerables de mujeres que dedican gran parte de su vida, a salvar vidas de seres sintientes. Conocé su historia.

Por: Marina Correa

“El día en que decidí ser rescatista no lo tengo fijado en mi memoria, porque ocuparse de los animales callejeros es una vocación. Esa vocación se inició inesperadamente, pero es un camino tomado inconscientemente desde la cuna. Lógicamente crecí llena de animales, mi papá los amaba desde su propia niñez, tuvimos hasta conejos en casa. Esa convicción de salvar, ayudar, es algo incluso de la propia energía universal, una seguridad de que con una acción podemos hacer la diferencia para este mundo”, dice Laura de la Llana.

Profesora de inglés en el nivel primario, sus alumnos y alumnas, ya saben que esta docente además de enseñar otro idioma, siempre en sus propuestas hay alguna traducción que es un relato sobre el cuidado animal. “Enseñar a los más pequeñitos y pequeñitas a respetar a otro ser sintiente, realmente puede salvar vidas”, dice Laura quien hace más de 10 años enseña no solo idiomas, sino a honrar la vida de los seres de cuatro patitas.

Su tarea en MOPROA

Laura de la Llana fue hasta 2019 presidenta de una de las organizaciones más antiguas de Mendoza, dedicada a salvar vidas de seres sintientes, como es MOPROA. “Es mi segundo hogar”, dice Laura sobre MOPROA, “soy una voluntaria activa y es mi casa, todos los voluntarios hemos pasado por distintos roles, y si tenemos que lavar un canil lo hacemos o si tenemos que oficiar de guías para los chicos que nos visitan de colegios, también. Los cargos son solo roles, pero el rol que más nos ocupa y preocupa es el de mantener cuidados a nuestros casi 100 perros. Imaginate lo que significa cuidar de la vida de estas casi 100 historias, todas de abandono, todas de maltrato. Porque el maltrato no es solo pegarle a un animal, el maltrato es no darle de comer, tenerlo todo el día encerrado y jamás hacerte un tiempo para sacarlo a caminar, hay infinitas formas de violencia. Al refugio llegan casos muy extremos, podría llenar las páginas de muchos libros que hablarían de la maldad humana, pero también de la bondad. Porque, aunque no logramos salvar a muchos, logramos hogares para otros que hoy tienen una vida feliz. Una de las historias más conmovedoras que me guardo en el alma, son dos galgos absolutamente destruídos por las carreras que aún siguen estando en Mendoza. Ahí déjame decirte que los tres poderes, el legislativo, el ejecutivo y el judicial, miran para otro lado, es imposible que todas las rescatistas sepamos que siguen las carreras o las riñas de gallo, o las domas con riegos para la vida animal y que estos poderes miren hacia el costado. Siguiendo con el relato, esta pareja de hermanitos galgos, es ahora parte de la familia de un joven matrimonio que los adoptó. Esos finales felices, nos abrazan el alma”, dice Laura. Además agrega, “es importantísimo decir que hay personas ángeles en todos lados, y debo mencionar a Eva nuestra Tesorera, es una gigante con su compromiso incondicional, y el matrimonio de Camilo y Lety, ellos son seres que son grandiosos para MOPROA”.

“Felicito a quienes educan e incluyen como visita un refugio”

“Me encanta ser parte de las visitas guiadas de los colegios, ahí te das cuenta que es imprescindible que se incluya en la currícula escolar, la educación en respeto animal. Cuando un niño, niña, pisa el refugio yo estoy absolutamente convencida, hemos sembrado en ese corazón, una semilla para que vea la vida animal con respeto y será un adulto responsable. Porque se les habla, se les cuenta, ayudan, he visto niños abrazar a un perro viejito y quedarse ambos por muchos minutos mirándose. En definitiva, son dos seres mostrándose amor y respeto. Porque a ese pequeñito o pequeñita, cuando ve tantos animales que están con su carita esperando un cariño, yo quiero con mi corazón creer, que jamás de adulto abandonará a un animal. Quizás la visita es una hora, pero el cambio es para toda la vida”, afirma esta líder animalista. “Felicito a los maestros, maestros, que eligen como actividad educativa visitar un refugio, están educando a buenos seres humanos para un futuro”.

“El despertar tiene sus tiempos”

¿Sabés qué pasaría si cada habitante tuviera una conciencia del cuidado animal, de la castración para evitar superpoblación, de no violentarnos, de tratarlos con respeto? No habría un solo perro tirado en la calle. Pero son utopías, el despertar de la conciencia lleva tiempos en cada persona. Si bien como te contaba mi vocación estaba ahí latente, pienso también en un primo de mi mamá que era voluntario que me inspiró. Porque si bien esta tarea que emprendemos las rescatistas o voluntarias de refugios, la encabezamos en un 90% mujeres, quizás por ese rol innato de maternar, también hay hombres que cada día más se suman a esta tarea que incluso estaba estigmatizada. Los mandatos nos han hecho todo tipo de daño y queremos que más hombres se sumen, porque se necesita de esa fuerza superior a nosotras, para mover caniles, hacer trabajos en los que nosotras claramente estamos en desventaja. Igualmente, si tenemos que trepar donde sea para rescatar un animal lo hice, lo hago, y lo haré”, cuenta esta increíble rescatista que tiene clarísimo su rol social.

“Otro tema que me parece importante aclarar, es que la gente por desconocimiento piensa que los proteccionistas, rescatistas; tenemos albergues o fundaciones. Por ejemplo, aparece un perro herido y empiezan a etiquetar en las publicaciones a las rescatistas, pero nadie dice en todo ese chat, yo agarraré mi auto e iré. La rescatista no es el estado, es una persona que se le estalla el corazón de pena y toma su auto, va y lo busca. Son personas que se contagian garrapatas, que tocan sin guantes, que van ponen una colcha y si el animal está herido lo suben sin pensar arriba de su auto. Nosotros para que te des una idea, jamás tenemos liquidez en MOPROA, siempre estamos tapando huecos para sobrevivir y todas ponemos de nuestros sueldos, claro que también hay donaciones, pero no alcanzan. No hay subsidios, el estado no subsidia lo que el estado no hace, eso es una ironía y una malicia. Entonces pido que cada persona que lea esta nota, sepa que ser rescatista no se estudia, se decide en dos minutos, cuando un perro se te muere si no hacés algo. Es decisión de involucrarte, de no mirar para otro lado, y no es que tengamos espíritu altruista, lo que tenemos es responsabilidad social. Porque los animales, son parte de nuestra sociedad, y nosotros parte de la de ellos, que en muchísimos casos les hemos invadido su territorio. Entonces mueren de hambre porque arrasaron con su hábitat, mueren quemados, porque no hay leyes de humedales, las leyes hay que modernizarlas y endurecerlas, una persona que maltrató a un animal debe ir preso. Y una persona que maltrata a un animal con seguridad, maltrata en el interior de su casa. Si el estado viera eso, se evitarían también y no exagero muertes humanas. El violento es un violenta con todo lo que lo rodea. El estado debe hacerse cargo”, dice enfática Laura

Su hermana “famosa”

Laura de la Llana es hermana de la periodista Analía de la Llana, profesional de la comunicación de larga trayectoria y actualmente en el panel y parte de la producción del exitoso “Cada Día”. “Estoy orgullosa de la carrera de mi hermana, ella es muy reflexiva y observadora, algo que me ha enseñado a mi misma a serlo y no guiarme tanto por la impulsividad. Ella es una gran hermana, una gran mujer, amorosa, pendiente de todos nosotros, buena hija. Pero los mismos elogios corren para mi hermano José Luis al que le decimos “Lu” o “Nano”, él es un gran lector, más introspectivo, callado, ama la música y es un precioso cantante. Un estudioso del arte. Solo puedo decir que tengo hermanos maravillosos, somos absolutamente distintos, pero somos una familia que se ama. Creo que, si algo nos enseñó mi mamá que era docente y que ya no está en este plano, pero está, y algo nos enseñó mi padre, es a tener valores en la vida. O sea, nos regaló un tesoro que es nuestra responsabilidad diaria cuidar”, dice Laura.

Hace pocos meses, una nueva integrante se sumó a su familia, se trata de Mateo, un gatito que adoptó con 30 días de nacido, “yo tendría una finca llena de animales, pero por ahora vivo en un departamento donde no se aceptan animales y al menos me permitieron a Mateo. Esa es otra cosa que debe cambiar, porque hay casos de familias que llevan su perro de toda la vida al refugio, debido a este impedimento de algunos edificios. Hay que entender que los animales son parte de nuestra vida, como alguien dejaría a un miembro de su familia fuera de ese hogar. A Mateo lo llevo hasta la Luna, él es un sobreviviente también tiene una historia dura, pero estoy segura nos esperan momentos increíblemente lindos juntos. Y si tengo que dejar un mensaje final sería, dale la posibilidad a un animal de entrar a tu vida adoptá, va a cambiar tu mundo en positivo. Si ya tenés, hace espacio a otro y si no podés ayudá como puedas a los callejeros, quizás llevándolos a castrarlos. Denunciá criaderos clandestinos, sé parte de un cambio de consciencia. La vida así encuentra muchos sentidos”, finaliza esta “heroína” que salva vidas y educa. Y agrega, “que feliz sería si esta nota logra alguna adopción, entren al facebook de MOPROA, verán todos los perritos que buscan un hogar, y si lo pensás, vos habrás encontrado un amor eterno e incondicional”.

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