El chico le brindó una entrevista a Crónica y contó como la fama lo dejó vacío por dentro, y hoy se encuentra en paz consigo mismo.
El estar en la cima de la fama puede nublar a uno de los valores reales que hay que tener como persona, y eso fue lo que le sucedió a la recordada banda de cumbia, los Wachiturros. Mientras estaba disfrutando de su éxito, el joven se dio cuenta de algo clave: “¿Qué onda con esta vida de m… que no puedo ser feliz?“.
Durante el 2013/14, un grupo de cantantes de cumbia comenzaba a surgir en Buenos Aires y copaba los boliches y las pantallas con su música. Ellos eran conocidos como Los Wachiturros, y estaba formada por Coqui Romero, Leito Lencinas, Gonzalito Muñoz, Kaká, Dj Memo, McCaquito y Simón.
10 años después, lejos de toda la fama, Kaká dio un giro repentino a su vida, y hoy es pastor evangélico: “Cuando llega la posibilidad de entrar en la banda, conocí la fama de verdad, pero no le empecé a encontrar sentido a la vida“. “Probé de todo en la vida, tuve adicciones. Llegué a tocar fondo. Estaba lastimando a toda la gente que me rodeaba. Hasta que dije ‘basta, no quiero más esto en mi vida’” contaba mientras explicaba cómo llegó a la religión.
“Un muchacho me empezó a hablar de Dios, ‘Jesús te ama’, me decían, pero yo les decía dónde estaba Dios cuando yo pasé necesidades. Yo estaba resentido” relató sobre su nueva vida, mientras aseguraba que mientras era famoso se preguntaba a sí mismo “¿Qué onda con esta vida de m… que no puedo ser feliz?“, hoy entiende que encontró paz interior.