Existen tantos mitos supuestamente saludables acerca de estas dos variables, que te sorprenderías lo mal que podés estar eligiendo en tu vida diaria, pensando en comer más sano. Enterate en esta nota, lo que podés estar haciendo mal.
“Bajar de peso”, esa es la cuestión… ¿Lo es realmente? Cambiemos el chip. Pensemos en salud, que lo otro sea una consecuencia, y la presión puede llegar a bajar hacia algo más saludable e inteligente: consumir productos que no nos dañen y ayuden a esa máquina perfecta que es el cuerpo humano.
¿Cómo endulzás tu vida? ¿De qué manera le agregas sabor dulzón a tu taza de café, tu mate, o tus postres?
Muchos dirán que eligen la mejor: con edulcorantes, o azúcares supuestamente menos refinadas ¿Pero esto es así?
Consultamos a la Licenciada en nutrición Daniela Ortega (nutridaniortega) y además de despejar dudas, sumó con fundamentos datos necesarios para echar por tierra lo “supuestamente sano”.
Mientras más natural, mejor
Una premisa muy importante si pensamos en comer rico y sano. Y el término “rico” no debería ser sinónimo de aggiornado, azucarado o edulcorado.
Como explica la profesional “Hay que saber que existen diferentes clases de azúcar; la del alimento en sí que encontramos de forma natural. Por ejemplo, la lactosa que es el ‘azúcar’ de la leche; o la fructuosa que es el azúcar de las frutas, entre otras. Luego hay otro tipo de azúcar que es el que se les agrega a los alimentos, con la finalidad de hacer más atractivo el producto. En éste último caso (el azúcar agregado a los productos) no hay ningún tipo de azúcar agregada que se pueda recomendar para consumo (sea morena, de mascabo o blanca)”.
– ¿Qué diferencia a los distintos tipos de azúcar?
Lo que los diferencia es es el procesamiento entre un tipo y otro de azúcar. Lo que produce en el cuerpo en realidad es lo mismo. A nivel del organismo, ya sea que utilice azúcar morena, o blanca me va a producir orgánicamente lo mismo. Por ello a la hora de recomendar, ningún tipo de azúcar es aconsejable. Lo mejor es consumir el alimento con el azúcar natural propia.
En cuanto a las cantidades de consumo, según la OMS, se recomienda un máximo de 25 gramos de azúcar por día, que serían como 5 cucharaditas de postre. Para se tenga una idea, una latita de gaseosa supera, la recomendación diaria que tenemos como máximo para consumir por día.
Hablemos de edulcorantes
“A la hora de recomendar alguno, lo mejor desde mi consejo es tratar de irnos acostumbrando de a poco a poder disminuir el sabor dulce. No sirve de nada reemplazar la cantidad de azúcar que le ponemos a algo, por edulcorante para sustituir el sabor dulce. Para el organismo tampoco es bueno. Por eso dentro de los endulzantes (según el consumo que tenga esa persona), ir disminuyéndoselo de a poco e ir reemplazándolo por algún endulzante que sea más natural, como es la stevia, es mejor.
Muchas personas ocupan para las preparaciones los dátiles, u otras frutas en el caso de hacer galletas o budines o algún tipo de otra preparación. Entonces se usa la fruta más madura (que va a tener una cantidad de azúcar natural, y no añadida). Se trata de educar el paladar de a poco para apostar a degustar el sabor natural de cada alimento, sin agregarle ni azúcar, ni edulcorante.
-Entonces la cantidad de edulcorante debe ser medida…
Si bien no hay una cantidad estipulada por día, se trata de educarnos en tratar de consumir todos los alimentos en su forma más natural posible, para así usar menos edulcorantes y endulzantes.
Es importante saber que el uso de edulcorantes nos afecta la microbiota intestinal, y va generando alteraciones a nivel de la salud de todas las personas. Entonces de a poco tratar de educar al paciente tanto respecto al azúcar como al edulcorante es primordial y más sano.
–Miel ¿Sí o no?
La respuesta fisiológica en ambas es la misma: las dos me van a aumentar la glucemia, o producen algunas alteraciones. Si elijo comer los alimentos lo más natural posible, la miel es la elegida antes que el azúcar, pero sin dejar de entender que la miel aunque sea natural, aumenta mis calorías, mi glucemia etc.
-¿Cómo sería un mundo ideal a la hora de comer sano?
Los alimentos procesados y ultra procesados tienen un exceso de cantidad de azúcar, de sal, de grasa etc. En un mundo ideal, sería genial no consumir nada de esto. Pero como no vivimos en ese estadío idealizado, lo que podemos hacer es ir disminuyendo el consumo de azúcar añadido, evitar el consumo de gaseosas, jugosy aguas saborizadas, y de cualquier alimento procesado que compremos y venga en paquete dulce o salado, ya que vienen siempre con aditamentos de azúcar y sal.
Edulcorantes a evitar y para elegir
-Evitar, los artificiales (sacarina que es derivado del petróleo, el ciclamato de sodio que en muchos países está prohibido su consumo y acá en el país se sigue consumiendo)
-Elegir edulcorantes de origen natural como la stevia.